Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Brackets a partir de los 30: ¿Sí o no?

Manuel Trujillo 27 Abr 2022 - 11:22 CET
Archivado en:

A pesar de que lo más habitual es colocar una ortodoncia como los brackets durante la niñez o adolescencia, muchos adultos se animan a dar el paso a pesar de andar ya en la treintena. De hecho, no solo hablamos de problemas estéticos, sino también de jaquecas y malestar cervical debido a una mala mordida.

De esta manera, cada vez nos sorprendemos menos ante un amigo o conocido que un buen día nos muestra sin reparos una dentadura en pleno proceso de remodelación gracias a los brackets. Lo cierto es que no hay que resignarse a una mala colocación de dientes porque ya nos hallemos en plena vida adulta. Así, los expertos consideran que cualquier momento de la vida es bueno para subsanar este problema.

Aunque la estética y embellecer la sonrisa suele ser el motivo más recurrente para animarse a colocarse una ortodoncia, existen otras razones de calibre para sopesar seriamente someterse a este tratamiento. No podemos olvidar que cuando los dientes no presentan una alineación adecuada, el maxilar superior no encaja con la mandíbula y esto comporta problemas como dolores de cuello, escoliosis cervical, cefaleas, visión doble e incluso pitidos en el oído.

Además, su precio, aunque sigue siendo un tratamiento caro, se ha reducido a la mitad en los últimos años. De esta manera, colocar unos brackets metálicos cuesta entre 900 y 1.000 euros, mientras que una ortodoncia invisible resulta algo más cara y suele situarse en los 3.000.

Una técnica cada vez más sofisticada

También su mayor perfeccionamiento ha permitido que ya no sea necesario llevarlos durante un lustro que parece interminable, sobre todo a una corta edad. De este modo, solía suceder que cuando el ortodoncista lo retiraba de la boca del niño porque consideraba terminado el tratamiento, tal día suponía un acontecimiento en la vida de los pequeños. No obstante, ahora bastan dos años para que podamos sacar lo mejor de nuestra dentadura.

Conviene destacar que la ortodoncia que se realiza actualmente cuenta con un grado de precisión con la que antaño tan solo podíamos soñar. Así, el diagnóstico es mucho más certero con el empleo de las nuevas técnicas radiológicas (CBCT) y los escáneres intraorales que, sin duda, permiten personalizar aún más todo el proceso.

Por lo tanto, a día de hoy no existe impedimento alguno para que apostemos por una ortodoncia, aunque ya frisemos incluso los 50, como don Quijote. Sin embargo, no podemos negar que ciertos problemas tienen peor solución y pronóstico pasados los 15, pero siempre se podrá colocar una ortodoncia si hay diente y hueso.

Más en Salud

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by