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Una investigación ha descubierto que un rasgo considerado como mendeliano,

¿Sabes por qué tienes el lóbulo de la oreja pegado a la cara o no?

Dependiente de un solo gen, en realidad es fruto de la interacción de 49 genes

Redacción 03 Dic 2017 - 10:25 CET
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Una de las formas más típicas de enseñar el poder de la genética es mirarse a uno mismo en busca de rasgos hereditarios. El pico de pelo que aparece en la frente (o no), la dirección del remolino del cabello de la cabeza, la forma de cruzar los brazos (el izquierdo sobre el derecho o viceversa) o la capacidad de doblar la lengua al morderla se suelen considerar como rasgos (en biología, fenotipos) cuya herencia es mendeliana, es decir, que depende de los alelos (variantes) de un solo gen. Y si no se lo cree pruebe a fijarse en su forma de cruzar los dedos de las dos manos. Si lo hace sus dos pulgares estarán en contacto y su dedo índice derecho o izquierdo estará por encima del otro. Ahora, si prueba a cruzar la mano de modo que sea el otro índice el que esté por encima del primero, verá que se le hace muy extraño. Esto ocurre porque, sin saberlo, ha heredado una forma predilecta de cruzar los dedos.

Se supone que otro de estos rasgos que se heredan y que dependen de un solo gen es el lóbulo de la oreja: algunas personas lo tienen pegado a la cara y otros lo tienen separado. Sin embargo, un estudio publicado recientemente en American Journal of Human Genetics ha descubierto que la película es bien complicada. Este rasgo es producto, al menos, del funcionamiento de 49 genes.

«A veces, la genética de un rasgo sencillo es de hecho bastante complicada», ha dicho en un comunicado John R. Shaffer, investigador de la Universidad de Pittsburgh (EE.UU.) y coautor del estudio. En el caso de las orejas, Shaffer ha explicado que si se comprende la genética del lóbulo «podemos trabajar en tratamientos para enfermedades hereditarias, muchas de las cuales tienen consecuencias en el lóbulo, como ocurre con el síndrome Mowat-Wilson». Esta condición deforma las orejas de los afectados y está relacionado con otras alteraciones del desarollo facial e intelectual.

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