La industria tabacalera es consciente desde 1960 de la adicción que la nicotina provoca en el consumidor. Sin embargo, no fue hasta el año 2000, tras décadas de negación pública, cuando la compañía Philip Morris admitió que esta sustancia es uno de los principales factores causantes de la dependencia de los fumadores, tal y como alertaban las autoridades sanitarias. Sin embargo, la empresa poseía mucha más información científica sobre el complejo fenómeno de la adicción al tabaco y supo cómo aprovecharla.
Según un nuevo estudio publicado esta semana en PLOS Medicine, a partir del año 2000 la compañía comenzó a promocionar productos bajos en nicotina. Simultáneamente, también creó campañas de publicidad y políticas que alentaban a comenzar o a seguir fumando. Y lo hizo porque conocía bien las demás claves de la dependencia al cigarrillo, leer más en SINC.
El cambio de Philip Morris fue debido a presiones públicas y legales, no porque tuviera nuevos datos sobre la nicotina
Así lo han demostrado Jesse Elias, Yogi Hendlin y Pamela Ling, investigadores de la Universidad de California (EE UU) y autores del estudio, a través del análisis de parte de los documentos secretos de la industria tabacalera a los que han tenido acceso como resultado de un pleito contra esta.
Los tres autores querían saber qué datos conocía Philip Morris sobre la dependencia al tabaco antes y después de admitir públicamente los efectos de la nicotina.
Más en Medicina
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home