Desde su inauguración en 1956, EL Corral de la Morería, ofrece cada noche una experiencia única en el mundo del flamenco con lo mejor de cada momento en la diversidad de términos en los que se mueve el flamenco puro.
Se puede ver a los mejores tocadores de palmas, a la mejor manipulación del cajón, al margen de los cantaores y bailaores que día a día y con el paso del tiempo, entran en este santuario con breves conocimientos y mucho entusiasmo y salen, al cabo de los años con una profesionalidad y convertidos en artistas de gran admiración como es el caso de Antonio Gades, La Chunga, Fosforito, María Albaicín, Lucero Tena, Serranito, Fernanda y Bernarda de Utrera, Manuela Vargas, El Güito, Mario Maya, La Paquera de Jerez, Lola Greco, Javier Barón, Diego el Cigala, José Mercé y Antonio Canales entre muchos otros.
El tablao, es algo más que un tablao, es una institución por la que más artistas y más importantes han pasado en toda la historia del flamenco, convertido en la sala de flamenco más importante del mundo.
En Madrid en ese año de 1956, la competencia en locales de flamenco, era brutal, desde el famoso de “Los Canasteros” en donde se iniciaba la noche con el toque de piano de Arturo Pavón y se rodeaba a la artista de turno poco conocida, en aquellos momentos, por ejemplo, Isabel Pantoja o más conocida, como Lola Flores entre otras.
También las salas de los hermanos Dieguez, Manolo y Paco emblemáticos conocedores del flamenco y su entorno, con “Las brujas” y muy posteriormente el Corral de la Pacheca. No podemos dejar sin nombrar, Torres Bermejas iniciado en 1060; exquisito y con un público al que le gusta que le miren, “Villa Rosa”, con un estilo propio más cerca de las sevillanas.
Otros más puristas como “El Cortijo” en Vallecas, que apostaba por un flamenco autentico, gracias a la ciudadanía que le rodeaba, en su mayor pate de raza gitana con espíritu flamenco y hambre… mucha hambre. Con estilo muy particular y siendo su momento más importante de asistencia, en la noche ,pero a partir de las 3 de la madrugada, todo cambiaba y es “La Cueva de Lola” en la Latina. Este local de dos plantas alberga una cueva del siglo XVII, un lugar único para disfrutar de un auténtico espectáculo flamenco de forma muy privada, en donde los asistentes elegidos en esa noche en la planta superior, pasaban a la cueva y allí, tenía lugar un espectáculo de que salías para ir a trabajar…
Por desgracia, la mayor parte, han ido cayendo, según la evolución social de nuestra sociedad, pasando esta mas atención al cine y el teatro, o quedándose en casa viendo la televisión y también, soportar el paso de los años que, por desgracia, no pasan en balde para aquella sociedad.
Blanca,Manuel y su hijo Armando
El Corral de la Morería, supera con entusiasmo todos los avatares que surgen, como la crisis económica de los 90, e incluso la pandemia en donde terminaron de caer los pocos locales que quedaban. Todo ello gracias a un artífice, Blanca del Rey nacida en Córdoba en 1946. Bailaora y coreógrafa. Su vocación por el baile fue notoria desde muy pequeña. Con sólo seis años de edad ganó varios concursos de baile flamenco, lo que la llevó a actuar en el Gran Teatro de Córdoba con un gran éxito. A partir de ese momento inicia su carrera. A los doce años debuta como profesional en el tablao cordobés El Zoco. En sus comienzos como bailaora, en el ámbito del flamenco cordobés, era conocida como “Blanquita Molina la Platera”, sobrenombre que tomó de la calle donde vivía, la de la Plata.
A los 14 años viene a Madrid, donde actúa en las Cuevas de Nemesio y posteriormente en El Corral de la Morería, tablao donde han actuado la mayoría de los grandes del arte flamenco. En este lugar conocería al que un tiempo después sería su marido, Manuel del Rey, del que tomó su definitivo nombre artístico.
Presenta sus coreografías más evolucionadas en las que las raíces del flamenco se captan en toda su pureza en su personalísima forma de interpretar las alegrías de Córdoba, la caña o su particular guajira. Pero lo que ha creado escuela en la historia del flamenco con su singular coreografía es la soleá del mantón. Siendo la artista única en el mundo, que mejor maneja, mueve y hace las filigranas con los mantones de Manila, que pesan entre 650 gramos hasta los dos kilos al ritmo de las guitarras y las palmas, “era todo un alarde de belleza y perfeccion.
Blanca del Rey ha paseado su arte por todo el mundo y ha sido homenajeada en innumerables lugares. Ha desarrollado espectáculos y actuado con artistas de la talla de internacional. No en vano, está incluido en el libro de viajes más famoso del mundo: “1.000 sitios que ver antes de morir”, nº 1 en la lista del N.Y.Times que selecciona los lugares más emblemáticos del planeta.
Ostenta el reconocimiento como “Mejor Tablao Flamenco del Mundo” del Festival Internacional de Cante de las Minas de la Unión, así como el “Premio Ciudad de Madrid” que le otorgó el ayuntamiento de la capital, junto al Museo del Prado, el Thyssen y el Reina Sofía. Otra característica del local, es su punto gastronómico con un excelente menú, elaborado por el Chef David García. Que ostenta una estrella Michelin conseguida por su paso por el restaurante Nerua, ubicado en el museo Guggenheim de Bilbao.
La catedral del flamenco en España, el Corral de la Morería, cumple 70 años. La Comunidad de Madrid y Teatros del Canal quieren rendirle homenaje con una programación especial de seis espectáculos de danza flamenca, que se desarrollará del 16 al 31 de enero de 2026. Por el escenario de la Sala de Cristal pasarán grandes estrellas de la danza flamenca actual: Ana Morales, Belén López, María Moreno, Joaquín Grilo, Marco Flores y David Coria. Además, Carlos Rodríguez Ballet Flamenco Company ha concebido para su segunda producción una pieza inspirada en la historia del mítico tablado, la suite flamenca Morería, que estrena en la Sala Roja Concha Velasco.
El tablao madrileño es el más famoso y antiguo del mundo, un icono mundial de la cultura. Ostenta el premio al Mejor Tablao Flamenco del Mundo y es el único cuyo restaurante ha sido reconocido con una Estrella Michelin. Se trata, además, de la institución en la que más artistas importantes han actuado en toda la historia del flamenco.
Ana Morales abrirá este homenaje especial este viernes 16 con su espectáculo “Más que baile”, una colección de piezas recopiladas e inéditas que viajan desde el minimalismo y la abstracción al corporativismo, en un viaje de sonoridades que nos transportan a nuevas formas de oír y escuchar el flamenco. Para ello la bailaora utiliza todas las posibilidades musicales y dancísticas, desde el bajo eléctrico y la batería a la guitarra y el metal de la voz flamenca en su esencia más tradicional.
El sábado 17 Belén López presenta “Tiempos”, cuya coreografía se inspira en el compás de los palos flamencos, sus ritmos, su música y sus silencios.
Yo bailo, la extensión escénica del libro fotográfico publicado en 2020 por la coreógrafa y bailaora María Moreno y la fotógrafa Susana Girón, se exhibirá el 23 de enero. Si en el libro, Girón fotografiaba la intimidad creativa de la artista gaditana, el espectáculo se presenta con la misma intimidad, desnudo, sin grandes juegos de luces, con un “baile puro y duro”, como afirma Moreno, que se dejará llevar por la improvisación.
Joaquín Grilo, el 24 de enero, presenta una obra alegre y desenfadada, una visión moderna del flamenco, pero desde el respeto. Guitarra, cante, palmas y baile girarán en torno a la soleá, bulerías…, composiciones flamencas originales y temas propios de los músicos.
Flamencos de Cádiz, el recital de Marco Flores del 30 de enero, realizará un viaje por zorongos, cantiñas, bulerías, seguiriyas, farrucas… con un marcado acento jerezano y gaditano.
El homenaje al Corral de la Morería lo cerrará el 31 de enero David Coria con Entre líneas, que parte de la memoria de los grandes maestros del flamenco para interrogar la vigencia de sus trazos en el cuerpo actual. El espectáculo propone
una cartografía abierta donde tradición y presente se cruzan a través de un lenguaje entre la depuración minimalista y la intensidad expresiva.
En otro de los escenarios de Teatros del Canal, en la Sala Roja, Carlos Rodríguez y Ballet Flamenco Company, estrena su segunda producción, “Morería”, del 16 al 18, su propio homenaje al Corral de la Morería. Una pieza conceptual, inspirada en la historia del mítico tablao madrileño. En sus siete escenas, muestra la esencia y el origen de la casa, recreando momentos icónicos de las grandes figuras que pasaron por allí y dejaron un sello que marcó la cultura flamenca.
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