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‘La nostalgia de la casa de Dios’, de Héctor Bianciotti

Vicente Torres 01 Jul 2007 - 10:11 CET
Archivado en:

Ficha técnica:

Título: La nostalgia de la casa de Dios
Autor: Héctor Bianciotti
Editorial: Tusquets Editores
136 páginas
12,50 euros

Un pianista que ha alcanzado la excelencia en su profesión y da conciertos con gran éxito por todo el mundo, pero cuya madre murió al darle a luz y cuyo padre, violonchelista mediocre, lo alejó de sí para no actuar como techo suyo, al darse cuenta de que su hijo sería mejor músico que él, ha tenido que refugiarse en el arte y considerarlo su hogar. Una mansión en Argentina y un apartamento en París pudieron serlo. Con estos supuestos iniciales, el autor, nacido en Argentina, ha hecho este relato impregnado desde el principio de una atmósfera dulcemente nostálgica. El protagonista, un ser delicado y con una visión personal de las cosas, comienza evocando a su padre, al que vio por última vez cuando tenía 16 años. Él sostenía que un músico puede hacerle decir al piano lo que le avergonzaría hacerle decir al violonchelo. Un día fue a escucharle tocar y lamentó la sutileza de su oído; hubiera deseado despertar en él el saber que de él había recibido.
También alimentan su nostalgia Madame Detrez, que le consideró la persona idónea para contarle sus pensamientos y recuerdos y su niñera Luciente, que se sentaba o se plantaba de pie con las piernas abiertas, demostrando con ello su escasa elegancia, condición indispensable para lograr su afecto. Aparecen más personajes entre las evocaciones siempre repletas de finura y espiritualidad. Alguno de los personajes recordados dice que la vida desprecia al pensamiento, ya que lo considera un extranjero. Hay elucubraciones sobre la música: está desnuda; es una variación de luces; canta y de repente ya no está.
Y al final queda la constancia de que el arte resulta ser un hogar realmente acogedor y lleno de sentido, en el que uno puede refugiarse y encontrar la justificación de la propia vida.
Vicente Torres

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