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"La novela histórica no es una moda"

La huida silenciosa de Matilde Asensi

Presenta su nueva obra 'Venganza en Sevilla'

Lucía Fernández 10 Feb 2010 - 17:59 CET
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Es la autora española que más vende, una antigua periodista que sonríe distraída cuando la prensa le reclama: ‘Aquí, Matilde, aquí’, ‘Camina hacia allí, Matilde’… Matilde Asensi presenta su nueva novela histórica, ‘Venganza en Sevilla’ a las orillas del río de esa majestuosa ciudad.

Resplandecen los rayos de sol entre las nubes a nuestra llegada a la ciudad del Guadalquivir y tomamos un café rápido en el hotel Inglaterra para comenzar con prontitud la visita que nos guiará por los escenarios de la novela.

UN PASEO POR SEVILLA

El guía, con ese salero que caracteriza a los sevillanos, nos relata anécdotas que tiñen de color la ruta turística. Nos da las primeras explicaciones ante la puerta principal de la Catedral -por la que sólo pueden entrar el Rey, el Papa y los nuevos cardenales o arzobispos-, recuerda que una Vespa subía ‘a toda leche’ a la Giralda y nos muestra los enormes carteles de Cajasol que cubren lo que otrora fue la Cárcel Real, escenario principal de la novela de Asensi.

Nos despide al pie de la Torre del Oro, frente al restaurante en el que nos espera Asensi para comer y presentar su novela. Una vez allí, enfundada en ropa negra y con el pelo cano, Matilde entra en el salón cuando los periodistas ya estamos sentados en la mesa. Su cara denota cansancio pero también la ilusión de haber conseguido con su novela un éxito excelente.

UNA COMIDA A ORILLAS DEL GUADALQUIVIR

Después de la comida, servida con una elegancia difícilmente mejorable, la ronda de preguntas comienza mientras los camareros sirven los platos del postre -una mousse de chocolate que hubo que comer entre anotaciones-.

Responde con amabilidad las preguntas de todo tipo que se lanzan desde todos los rincones de la mesa:

«No, no venderé mis libros al cine. Le tengo mucho respeto»

«En los coles nos enseñan muy mal todo pero especialmente la historia y la literatura»

«Catalina Solís es una mujer que utiliza el cerebro, como buena mujer, pero sufre por lo que tiene que hacer»

«La literatura debería ser un placer. En el colegio hacemos leer a los jóvenes libros que no se adecúan a sus hormonas, como El Quijote, pero si les das Harry Potter o Crepúsculo… ¡los devoran!»

Un periodista procedente de Barcelona consigue cambiar el rostro amable de la autora. Alegando un ‘voy a hablar en plural’ -fue periodista antes que escritora-, Asensi puso patas arriba la profesión periodística cuando el reportero le preguntó si la novela histórica se trataba de una moda:

«La culpa es nuestra. Por ejemplo, tiren ustedes de hemeroteca: nadie se hizo eco de ‘El último Catón’ porque era una novela de aventuras, no histórica, y eso que vendió más de dos millones de ejemplares»

Pero el ‘nos’ pronto se transforma en un ‘vosotros’ y el tono de cabreo aumenta:

«En mi país se lee y se lee mucho. Cambiar la visión sobre que sólo se lea novela histórica es cosa vuestra, de los periodistas»

«A la gente le gusta la novela histórica, no es una moda»

Reina el silencio y la autora reconoce su alteración. Luego ríe y todo continúa con normalidad como si la pregunta del periodista hubiera sido un punto y aparte que pronto nadie recordará.

UNA VISITA AL ARCHIVO DE INDIAS

Salimos del restaurante poco antes de las cinco para visitar el Archivo General de Indias. Cruzamos el puente y Matilde camina con paso lento, pero firme, mientras las cámaras no la pierden de vista y los flashes la intimidan.

En el archivo los periodistas están más atentos a la autora que a las explicaciones del guía… Y no habíamos llegado aún al asedio de Jamaica por los ingleses cuando Matilde se escurrió silenciosa y sin unas palabras de agradecimiento desapareció de aquella visita dejándonos a todos boquiabiertos ante su ausencia.

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