Serge Abad-Gallardo llegó a ser maestro grado 14º y confiesa con sinceridad y humildad lo que le atraía de las logias: la conciencia de pertenecer a un grupo de elegidos depositarios de un secreto que alguna vez les sería revelado.
Ingresó en una de las obediencias más importantes de Francia, Derecho Humano, guiado por el orgullo de sentirse un iniciado y con la sed de conocer un ‘secreto’ que en más de veinticinco años, y a punto de convertirse en maestro grado 14º, nunca llegó.
Ese tiempo sí le sirvió para comprobar la diferencia entre las bellas palabras de la fraseología masónica y lo que se practica en ‘el Templo’, y sobre todo para sentir vacía la aspiración de verdad espiritual que bullía en su alma, y que la simbología masónica y sus interpretaciones no llenaban en absoluto.
Ese hueco lo sublimaría Dios en un dilatado proceso de conversión que nació durante una peregrinación a Lourdes.
Durante años fue madurando en su fe hasta comprender que la pertenencia a la masonería era incompatible con ser miembro de la Iglesia y confesarse católico.
En Por qué dejé de ser masón (Libros Libres, 2015), el autor cuenta con sinceridad su iniciación, los ritos, ideas y moral masónicos y su sustancial relativismo, y las razones por las que abandonó las logias.
Ante la imposibilidad de ser masón y católico a la vez, opciones que terminó viendo como religiones opuestas, Serge Abad-Gallardo eligió seguir el camino cristiano que había abandonado en su niñez.
Francés de padres españoles, el autor nació en Marruecos en 1954, vivió en Lyon y Córcega y obtuvo el título de arquitecto en la Universidad de Marsella. Ha trabajado en el área de urbanismo de diversos ayuntamientos.
Ingresó en la masonería en 1989 y la abandonó en 2013. Está casado y tiene dos hijos.
TITULARES
La masonería es una religión sectaria.
Hablar de orígenes egipcios en la masonería es falso.
La masonería empezó en 1971 en Londres.
El la obediencia del Derecho Humano hay muchas cosas cogidas de la Cábala judía, la alquimia de los musulmanes, la Biblia católica y esotéricas. Entonces uno se puede equivocar, cuando fui iniciado oí frases cogidas de la Biblia.
La masonería no es compatible con la fe católica, la musulmana o la judía.
Es una filosofía hedonista, y según los masones la felicidad es hacer cada uno lo que quiera.
Es difícil explicar a los profanos la ideología masónica, porque es muy turbia.
La ideología masónica es destruir lo que existe para hacer un mundo mejor, un mundo utópico.
En el Parlamento francés hay una fraternidad parlamentaria que tiene 400 miembros masones, funcionarios y políticos.
Cuando leo algo de política en los periódicos españoles veo algo de influencia masónica.
Probablemente usted tiene amigos masones y no lo sabe.
Más en Libros
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home