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Myriam García Abrisqueta Presidenta nacional de Manos Unidas

«La crisis no sólo es económica, sino medioambiental y de valores»

Monseñor Omella es "un auténtico pastor y una persona muy entrañable, cercana y espontánea"

27 Mar 2010 - 09:02 CET
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La presidenta nacional de Manos Unidas, Myriam García Abrisqueta, pronunció ayer el pregón de la Semana Santa.La pregonera de la Semana Santa calagurritana recuerda que el tercer mundo sufre «en mayor medida» por la recesión de los países desarrollados y que «la crisis no sólo es económica, sino medioambiental y de valores». La entervista I. Alvarez en La Rioja.

– El obispo de La Rioja, Juan José Omella, ha tenido mucho ver en que usted pronuncie el pregón de Calahorra.

– Efectivamente. Don Juan José es desde hace muchos años el obispo consiliario de Manos Unidas y tenemos una relación muy estrecha. Es un auténtico pastor. Es una persona muy entrañable, cercana y espontánea. Ello ha facilitado nuestra relación institucional y personal.

– ¿Cuál es su mensaje para la Semana Santa?

– La Semana Santa es la pasión, muerte y resurrección de Jesús y un mensaje de esperanza hacia la salvación, movida por el amor.

– El último informe de los Objetivos del Milenium señala que desde la crisis económica hay en el mundo entre 55 y 50 millones de pobres más. ¿Cómo está afectado está situación al tercer mundo?

– La crisis nos afecta a todos, pero a los países más empobrecidos siempre les afecta en mayor medida. En primer lugar, porque es una crisis global, y en segundo lugar, porque no sólo es económica, sino también medioambiental y de valores. Además, toda la ayuda pública y las inversiones se recortan. Tenemos que seguir trabajando y no perder la esperanza. Las mujeres de acción católica que hace 50 años inspiraron Manos Unidas decían que para la lucha contra el hambre sólo había un obstáculo insuperable: pensar que no se podía acabar con el hambre en el mundo. Ese espíritu de esperanza, y el de la sociedad española que es generosa y guarda esos valores de preocupación por el otro, se debe seguir potenciando, conservando y cuidando, porque se puede.

– Habla también de una crisis medioambiental, ¿qué repercusiones está generando en las zonas más deprimidas del planeta?

– El mal uso y abuso de los recursos de la naturaleza para mantener un sistema de consumo afecta mucho a los países pobres. Sobre todo, en el acceso a sus cultivos, en cuanto emigraciones, conflictos… En los países pobres tenemos que poner una especial atención sobre este asunto porque son los que tienen más dificultades para prevenir o reaccionar ante un catástrofe, como hemos visto en Haití.

– Manos Unidas acaba de cumplir 50 años, ¿a qué atribuye la fiabilidad conseguida por la ONG?

– Los valores de austeridad y sobriedad de la oenegé han calado en la sociedad. Un 93% de nuestros recursos van a los fines de Manos Unidas y una pequeña parte a educación y sensibilización.

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