Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Arranca la Conferencia de Donantes en Nueva York

Manos Unidas: crónicas desde Haití

"Se aprecia en la gente mucha dignidad"

31 Mar 2010 - 19:07 CET
Archivado en:

(Waldo Fernández, Manos Unidas).-Una vez superada la primera fase de emergencia, un equipo de Manos Unidas se ha trasladado a Haití para evaluar la situación sobre el terreno y valorar, junto con nuestras contrapartes y otras organizaciones locales, por dónde debe «atacarse» la reconstrucción del país caribeño. Una reconstrucción que habrá de vincularse a procesos de cambio y transformación y aun desarrollo que reduzca la vulnerabilidad social, promueva la producción nacional, elimine la pobreza extrema y mejore la calidad de vida.

«En cuanto a la destrucción… Claro, que no es lo mismo verlo por la tele o tener las cifras de muertos, damnificados… En Puerto Príncipe y en las demás zonas afectadas hay muchos edificios de los que apenas han movido escombros. Es curioso, pero ves que se ha caído el Palacio Nacional, y un edificio de cuatro plantas que está al lado no tiene un rasguño… Parece que los movimientos de las placas tectónicas son un tanto caprichosos: aquí golpeo y aquí no

Sí es importante que las calles estén más o menos abiertas; accesibles. Se ven grupos de gente trabajando con escobas, palas, carretillas… en labores de limpieza y de desescombro. Todo ello, en medio de un penetrante olor a muerte y a miseria.

En Puerto Príncipe ya se circula con «normalidad», incluyendo en este concepto los atascos continuos, el caos permanente… Dentro de la normalidad está la existencia (¿hasta cuándo…?) de cientos de campamentos de damnificados. Surgen en los sitios más inverosímiles, en un parque, en el aparcamiento de unas oficinas, en las cunetas, en el solar…

Los servicios también se van recuperando con mucha lentitud. Porque en realidad tampoco los había antes… La luz, el agua, la cobertura telefónica… La gente está acostumbrada (y casi nosotros nos acostumbramos) a que si hay luz hay agua, y si hay agua te duchas, y si no, agua y ajo…

Para terminar esta primera crónica, podría decir que se aprecia en la gente mucha dignidad. Están golpeados, pero dignos, no lastimeros. Se les ve activos. Están descombrando sus casas. A golpe de mazas recuperan las varillas de hierro, los trozos de ventanas, trozos de madera que pueden servir. Van allanando los solares…

Y lo hacen ellos, igual que hicieron en los primeros momentos, cuando levantaron los primeros campamentos, y solo con las manos fueron buscando vida entre las piedras…».

 

Más información

«Unidos en el dolor a la Iglesia y al pueblo haitiano»

El Papa destinará la colecta del Jueves Santo para un seminario de Haití

Haití continúa su reconstrucción dos meses después del terremoto

Más en Religión

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by