(José Manuel Vidal).- He salido edificado, casi diría santificado, de una entrevista. Un momento mágico, que duró más de tres cuartos de hora. Una gozada, que pronto podrán leer, y ya puden ver y escuchar en nuestro expositor de videos. Hacía tiempo, mucho tiempo que no terminaba una entrevista dando gracias a Dios por haber podido disfrutar de las palabras y la presencia de Dolores Aleixandre. Una mujer de Dios. Una monja enamorada. Una mistica humana. Una teóloga pionea de un feminismo y de una espiritualidad dulce y potente a la vez. Gracias, Dolores, por tu sonrisa, tu sentido del humor y tu esperanza. Con gente como tú, el Reino está cerca y la Iglesia puede renovarse.
Para leer el artículo completo, pinche aquí
Más en Religión
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home