Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Renuncia al poder y al aplauso

Renovación de la vida religiosa

"La obediencia,que nos lleva a aparecer como niños controlados o pisados, nunca es recomentada por Jesús"

28 Nov 2012 - 08:52 CET
Archivado en:

(Padre Pancho).-Se habla mucho en la prensa eclesial de la vida religiosa, se muestra aprecio para ella, pero se expresa el deseo que se renueve. Los mismos religiosos sienten el deseo de renovación y de mayor fidelidad a Jesús.

¿Qué podemos hacer? ¿Qué cambiar para dar un testimonio más claro de seguir a Jesús? Yo soy religioso desde hace 65 años. Hice mi entrega al Señor a los 16. Estoy contento de haber gastado mi vida por los jovenes. Creo que mi vida ha tenido el gozo de una clara comunión con Dios en el cual he encontrado alegría, luz y fuerzas en los momentos dificiles. No tengo una competencia especial para sugerir caminos de renovación, pero siento necesidad que en la vida religiosa resalten algunas cosas.

Para que se vea claro que seguimos a Jesús y para que nosotros tengamos una alegría más plena en seguirlo creo, primero, que en la vida religiosa debe verse más claro el Espíritu de Jesús. Con esto quiero decir que se deben asumir las características del Espíritu de Jesús como norma fundamental de renovación. El Espiritu de Jesús es LIBERTAD, AMOR, ALEGRIA, PAZ, SERVICIALIDAD, CONTROL PERSONAL…

Estas notas deben resaltar en las instituciones religiosas porque estas son las cualidades fundamentales que presenta la Palabra de Dios del Espíritu de Jesús. Estas notas responden también a necesidades fundamentales de la persona humana. Si no las hay, no hay verdadero seguimiento de Jesús y hay frustración en las personas. Lastimosamente se han introducido en la vida religiosa falsas espiritualidades que pretenden mortificar lo humano, olvidando que en Jesús lo divino se muestra en lo plenamente humano.

Como segundo acapite, creo que la vida religiosa debe revisarse en su forma de organizacion y de presentarse al mundo y a la Iglesia. Como religiosos nos presentamos con tres votos (pobreza, castidad y obediencia) que no son entendidos, en parte contestados y no son espresivos de nuestra entrega al Señor. Parecen más bien calificativos colgados a la vida religiosa como respuesta a las necesidades de dominio sobre los religiosos.

Pongamos…la obediencia,que nos lleva a aparecer como niños controlados o pisados, nunca es recomentada por Jesús. Lo mataron por rebelde. En el Evangelio solo obedecen el mar y los vientos. Jesús contesta y desacredita toda sumisión, hasta la paterna: a nadie digan padre, maestro, director…

Tampoco se obsesionó por la castidad. En el Evangelio hay una sola insinuación para el celibato y el testimonio personal de Jesús. La pobreza no es pedida como un bien, no es pedida para aumentar los pobres y los desdichados, ni para una dependencia infantil de los superiores, sino como una forma de solidaridad, como una forma de moderación para compartir y vivir libres de preocupaciones materiales abiertos siempre al amor. Debemos reconocer además que nuestras abitaciones, nuestra forma de vestir, nuestra forma de comer, las propiedades acumuladas muchas veces hacen ridículo nuestro voto de pobresza.

Tercero: Hay otras opciones que pide claramente el Evangelio que no son tenidas en cuenta: renuncia al poder(arribismo), renuncia a la busqueda de honores, renuncia a buscar aplausos (populismo)...Jesús quiere sencillez, humildad, solidaridad y trabajo con los últimos de la sociedad.

Más en Religión

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by