(Pedro Jaramillo).- ¡Cuántos agentes de pastoral (lo de «agentes» no me gusta demasiado, porque detrás de «agentes» suele haber una «agencia»… y lo nuestro no es una «agencia de servicios religiosos». Personalmente, preferiría hablar de «evangelizadores»…), pero cuántos de ellos, cuando les van faltando «las razones», echan mano a la razón, y se suelen convencer: «después de todo, a mí nadie me ha llamado a estos líos. Además, yo puedo ser un buen creyente por mi cuenta!». Se nos echa encima la crisis de Jeremías: «ya no me acordaré de Él, ya no hablaré más en su nombre» (20,9).
Para leer el artículo completo, pinche aquí
Más en Religión
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home