La capilla ardiente del cardenal y arzobispo emérito de Barcelona, Ricard Maria Carles, ha sido instalada esta mañana en el coro de la catedral de Barcelona, donde decenas de personas rinden el último homenaje al prelado, que falleció ayer a los 87 años.
El féretro con los restos mortales de Carles han llegado esta mañana desde Tortosa (Tarragona), en cuyo hospital falleció a consecuencia de un ictus que sufrió el pasado mes de noviembre, hasta el Palacio Episcopal de Barcelona.
Desde allí, el féretro ha salido en comitiva y procesión acompañado por el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluis Martínez Sistach, los obispos auxiliares de la diócesis y los canónigos hasta la catedral barcelonesa.
Una vez instalado el féretro en el coro, escoltado por dos grandes ramos de rosas rojas y numerosos cirios encendidos, los religiosos han rezado la ‘Tertia’ y el cardenal Sistach ha dedicado un responso al difunto.
Tras este acto religioso, la capilla ardiente se ha abierto al público y decenas de personas desfilan por la capilla, que permanecerá abierta hasta las 21.00 horas de hoy.
La capilla ardiente se volverá a abrir al público mañana a las ocho de la mañana y se cerrará a las 10.30 horas.
Mañana a las 11.00 horas está prevista la celebración de la misa exequial por Ricard Maria Carles, que oficiará en la catedral de Barcelona el cardenal Sistach.
Tras la misa, el cardenal Lluis Martínez Sistach acompañará al féretro hasta la basílica de la Virgen de los Desamparados de Valencia donde será enterrado Carles en un funeral que también presidirá el actual arzobispo de Barcelona.
La tumba se situará en la nave central cerca del altar y al lado derecho de la única sepultura de la basílica, la del cardenal valenciano Juan Bautista Benlloch.
El sepulcro se encuentra excavado desde hace seis años por encargo del cardenal Carles, quien costeó las obras y expresó en varias ocasiones su deseo de ser enterrado en la Basílica valenciana.
El cardenal valenciano Ricard Maria Carles, arzobispo emérito de Barcelona, recibirá sepultura mañana en la Basílica de la Virgen de los Desamparados de Valencia, templo que acogerá su primer enterramiento desde 1931 y el segundo en sus más de 300 años de historia.
El cardenal valenciano, que falleció ayer en Tortosa a los 87 años de edad, había expresado desde hace años su deseo de ser enterrado a los pies de la patrona de Valencia, «por la que tenía una enorme devoción», según ha explicado el rector de la Basílica, Juan Bautista Antón, en un comunicado del Arzobispado de Valencia.
«Siempre que acudía a Valencia, siendo ya obispo de Tortosa o arzobispo de Barcelona, venía a rezar ante la Mare de Déu y me contó también cómo sus padres habían contraído matrimonio aquí en la Basílica, en el camarín de la Virgen», ha señalado Antón.
Desde su inauguración en 1667, la única sepultura realizada en el templo había sido la del cardenal valenciano Juan Bautista Benlloch y Vivó (Valencia, 1864 – Madrid, 1926) el 3 de mayo de 1931.
Más información
Más en Religión
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home