Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

"Di una sola palabra y mi alma quedará sana"

«Excomulgados»

"El Papa ha dicho que los divorciados no son excomulgados"

19 Ago 2015 - 11:28 CET
Archivado en:

(Xabier Pikaza Ibarrondo).- Mientras llega el Sínodo 2 Sobre la Familia (Octubre 2015) sigue en altas esferas la batalla sobre los que deben ser admitidos a la comunión (no excomulgados). En las «bajas» esferas, parroquias e iglesias que conozco (a nos ser en algunas muy «cualificadas») nadie pregunta al que comulga si es homosexual y si «practica», o si está divorciado y tiene una nueva relación. El problema no es ese, el problema es si cree y si quiere creer, si está dispuesto a crear comunidad con otros seguidores de Jesús.

La cuestión se ha planteado porque el Papa Francisco ha dicho que los divorciados no son excomulgados (y que por tanto pueden comulgar), y que lo mismo piensa de los homosexuales. La cuestión, según el Papa, es si los que comulgan se identifican con el proyecto y camino de Jesús, desde la situación en que se encuentran.

En ese contexto quiero empezar evocando un texto clave de la liturgia, la respuesta de los «fieles» al ofrecimiento e invitación del celebrante que dice: «Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo…». Desde el siglo XI en ciertos lugares y desde el XVI en todas las iglesias, los que van a comulgar responden: «Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa, pero di una sola palabra y mi alma quedará sana» (cf. J. Jungmann, El Sacrificio de la Misa, BAC, Madrid 1953, 1060-1066).

Para leer el artículo completo, pinche aquí.

Más en Religión

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by