Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

"Renunciar a todos los privilegios"

Puntos para una hoja de ruta

"Petición formal de perdón por el apoyo de la ICAR a uno de los bandos de la Guerra Civil"

17 Jul 2016 - 18:03 CET
Archivado en:

(Ramón Baltar).- A juzgar por las posiciones que defienden en escritos y declaraciones se echa de ver que nuestros obispos rehuyen la autocrítica rigurosa. No podrán soslayarla cuando se pongan en modo escucha del Espíritu, el cual les soplará lo que procede hacer en esta hora incierta. Cosillas como las que se esbozan a seguido:

Petición formal de perdón por el apoyo de la ICAR a uno de los bandos de la Guerra Civil. Pedirlo a los ofendidos y ofrecerlo a los ofensores es requisito del que no debe dispensarse una institución que se presenta como dispensadora del perdón de Dios a los hombres.

Renunciar a todos y cada uno de los privilegios que el Reino de España concedió a la iglesia en virtud de los Acuerdos con el Estado Vaticano, excepto las ayudas para la conservación de los Bienes Culturales de titularidad eclesiástica.

Poner fin a la enseñanza confesional de la Religión Católica en la escuela pública, cediéndole el sitio a una asignatura de Historia de las Religiones, obligatoria y puntuable, y reclamando la creación de Facultades de Teología en la Universidad Civil.

Deshacerse de las propiedades que no sean necesarias para el cumplimiento de su misión evangelizadora empezando por las registradas a su nombre de una manera sospechosa de arbitrariedad. El desapego de las riquezas es distinción espiritual.

5ª Reconocer sin reticencias la laicidad del Estado y su capacidad para legislar sin el vistobueno ético de las confesiones religiosas. La rebeldía quede reservada para la denuncia profética de la injusticia estructural en sus variadas formas.

No poner sus medios de comunicación social al servicio de ninguna ideología política, porque todas son contingentes. La iglesia no es un partido ni debe de tomarlo, salvo por los que no tienen quien defienda su causa.

Hay dos opciones: mantener un poder que contamina o buscar la pobreza que purifica.

Los que añoran el régimen de cristiandad elegirán la primera, la segunda los que recuerdan cómo empezó la cosa en Galilea.

Más en Religión

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by