(Paulinas).- Cuando a Léonard le diagnostican que tiene la enfermedad de la ELA (Esclerosis lateral amiotrófica), el mundo parece que se le va a caer encima. Pero no fue así.
Desde entonces Léonard vivió su gran hándicap, que se agravaba inexorablemente, siempre con la misma elegancia y la misma valentía, como era de esperar que lo hiciera, y cuando era posible con humor, y por supuesto con amor.
Para saber más, pincha aquí:

Más en Religión
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home