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Multitudinario y emotivo entierro del Padre Poblete

Chile despide al «ángel de la solidaridad»

Capellán del Hogar de cristo y "cura de todos"

20 Feb 2010 - 09:29 CET
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Pena contenida, pero también alguna sonrisa, porque «al fin descansa el hiperactivo padre Poblete«, hubo en la interminable procesión para ver por última vez el rostro del ex capellán, en la urna abierta dispuesta en la nave central de la iglesia San Ignacio de Loyola, según cuenta La Nación.

Miles de personas de todos los niveles socioculturales, credos y opciones políticas acompañaron ayer los restos mortales de Renato Poblete Barth, el sacerdote jesuita que construyó relaciones en todo el espectro de la vida nacional, para ayudar a los más necesitados, durante la mayor parte de sus 85 años de vida.

Escenas de llanto, pena contenida e incluso alguna sonrisa porque «al fin descansa el hiperactivo padre Poblete», se presenciaron ayer en la interminable procesión para ver por última vez el rostro del ex capellán del Hogar de Cristo, en la urna abierta dispuesta en la nave central de la iglesia San Ignacio de Loyola, en Alonso Ovalle con San Ignacio.

Permanentes oraciones espontáneamente dirigidas por fieles «que apenas somos una hormiguitas», como dijo una de ellas, se escucharon desde las 14:25 horas del jueves, apenas llegó el féretro, hasta las 18 horas de ayer viernes, cuando se celebró una misa, presidida por el arzobispo de Santiago, Francisco Javier Errázuriz.

Éste destacó entre los legados del padre Poblete «el amor a los pobres, el sentido de justicia, la amistad, la voluntad de que Chile fuera un país justo, reconciliado y que respirara profundamente en el espíritu de Jesucristo».

En un acto simbólico, el cuerpo del sacerdote salió desde la iglesia en la camioneta Ford, 1946, de color verde, que conducía en su diaria labor, el gran mentor y amigo de Poblete, hoy elevado a Santo, Alberto Hurtado.

Miles de personas observaron el paso del histórico vehículo hasta el Santuario del Padre Hurtado, donde los restos mortales de Poblete fueron trasladados a una carroza fúnebre, para llevarlo hasta el Cementerio de los jesuitas, ubicado al interior del Centro de Espiritualidad Loyola, en la comuna de Padre Hurtado.

En ese mismo lugar, donde vivía hace varios meses, Renato Poblete falleció, el miércoles a las 9:30 de la mañana, cuando compartía oraciones con unos 150 jesuitas. Su deceso fue producto de un ataque cardiaco fulminante, pero indoloro, según recordó su sucesor al frente del Hogar de Cristo, Agustín Moreira.

El cura de todos

La Presidenta Michelle Bachelet, en la iglesia San Ignacio, señaló que la enorme cantidad de gente presente en las exequias «vuelve a alentarnos a seguir trabajando para que nuestro país sea cada día una sociedad más justa, más humana, más solidaria, democrática y plural, que es por lo que el padre vivió».

«Su profundo amor y compromiso con los más pobres, por la justicia y la solidaridad y por su tremenda capacidad de convocar acuerdos para ir en soluciones de quienes más lo necesitan», son los elementos que destacó la Mandataria, visiblemente emocionada.

En tanto, el Presidente electo, Sebastián Piñera, quien había informado que había pensado en el padre Poblete para que oficiara de capellán de La Moneda, destacó que el sacerdote siempre le impulsaba a actuar a favor de los más necesitados y que cuando no lo hacía, le llamaba la atención.

Piñera, quien compartió el en directorio de la Fundación Futuro con Poblete, aseguró que las relaciones del sacerdote con los hombres de negocios eran «para animarlos a que tomaran su responsabilidad y pudieran hacer de Chile un país mucho más feliz, más fraterno y más justo».

Desde Miami, Mario Kreutzberger, Don Francisco, recordó cuando Poblete lo invitó a animar las «Cenas de Pan y Vino» y la gran amistad que los unió desde entonces.

«Creo que el padre Poblete va a quedar en la memoria de los chilenos, va a quedar en mi memoria porque me consideraba su amigo, y hoy, al despedirlo, quiero decirle que ese apretón de mano que le di en la víspera de Navidad se transforma ahora en un abrazo fraterno», expresó.

 

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