El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, afirma en su carta semanal, con motivo de la celebración el pasado martes de la festividad de San Pedro y San Pablo, que la católica no es «una religión a la carta», como algunos cristianos pretenden, pues, para ser católico, hay que aceptar al Catecismo y al Papa, siendo éstas «dos condiciones innegociables».
En la referida carta, recogida por Europa Press, Fernández, después de señalar que el día de San Pedro y San Pablo «trae a la mente la figura del Sucesor de Pedro, el Papa de Roma», recuerda que «él es principio y fundamento de la unidad de la Iglesia», de tal forma que, «para un discípulo de Cristo, que pertenece a su Iglesia, la referencia al Sucesor de Pedro es fundamental en su fe católica».
En este sentido, Fernández alude a como, «en el paso que muchos anglicanos están dando para su plena adhesión a la Iglesia Católica, se les exigen dos condiciones imprescindibles: la aceptación de la fe católica íntegramente, tal como está expresada en el Catecismo de la Iglesia Católica y la aceptación del primado del Sucesor de Pedro y la plena comunión con su magisterio y su disciplina«.
En consecuencia, para poseer la «condición de católicos, estas dos condiciones son innegociables, y uno deja de ser católico si no acepta alguna de estas condiciones, el Catecismo y el Papa». Sin embargo, el obispo subrayó que «a veces se encuentra uno con cristianos que diseñan ellos mismos la religión que quieren, tomando lo que les gusta y no aceptando lo que les disgusta«.
«Se constituyen ellos mismos –prosiguió– en norma de su vida. Prefieren una religión a la carta, en lugar de acoger la salvación que les viene dada. Algunos incluso se permiten el lujo de despreciar la doctrina de la Iglesia o de no atenerse a esa disciplina».
Por último, Fernández se refiere en su carta a que «la fiesta de san Pedro es una buena ocasión para revisar nuestra relación con el Papa. ¿Es para nosotros una figura decorativa simplemente?. O ¿es un punto de referencia fundamental para nuestra fe?. Con motivo de esta fiesta, hacemos también una colecta para poner esos donativos fruto de nuestra caridad a disposición de la caridad del Papa».
En relación con dicha colecta, el obispo de Córdoba pidió a los católicos que sean «generosos», ya que, «desde la atalaya desde la que el Papa mira a la Iglesia universal y a toda la familia humana, se presentan muchas necesidades a la caridad del Papa. Si él recibe de la solidaridad cristiana de todos los católicos un apoyo traducido en euros, podrá atender a muchas más necesidades entre todas las que se presentan. Con un poco de cada uno, fruto de nuestra caridad, el Papa puede hacer muchísimo en tantos lugares del mundo».
(Rd/Ep)
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