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La anciana, que ahora vive en Australia, fue su compañera de juegos durante la infancia

El Papa tiene una prima testigo de Jehová

18 Jul 2008 - 15:44 CET
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Steffie Brzakovic es una anciana que vive en Cooma, una localidad australiana de 8.000 almas cerca de Canberra. Tiene 81 años, como el Papa, y también es alemana. Más allá de estas coincidencias, al Pontífice le unen estrechos vínculos de sangre: la señora Brzakovic es prima segunda del Papa (su madre, Katherine, era prima de la madre de Joseph Ratzinger). Mientras su ilustre primo se convertía en guardián del Santo Oficio antes de subir al trono de San Pedro, ella abandonaba la religión católica para abrazar la fe de los Testigos de Jehová.

Brzakovic Kopp, una prima de Benedicto XVI que vive en Australia desde 1955, perderá la oportunidad de ver al pontífice, debido a que su avanzada edad la obliga a permanecer confinada en su casa de una localidad cercana a Melbourne.

La mujer no ve a su pariente Joseph Ratzinger desde 1979, cuando éste era aún arzobispo de Munich; en 2005, al ser electo Papa, ella expresó su deseo de poder verlo de nuevo y la visita apostólica a Sydney parecía ser el momento ideal.

Kopp creció con Ratzinger jugando durante la guerra en Alemania. El padre de Erika era hermano de la madre del pontífice, María Ratzinger. Kopp emigró a Australia en 1955.

Benedicto XVI se muestra comprensivo con la fe de su prima, según declaró ella en una entrevista al diario Canberra Times. «Me dijo: estáis haciendo lo que deberíamos hacer nosotros», refiriéndose a la actividad misionera de los Testigos de Jehová. «Y añadió: tenéis salas pequeñas, pero llenas; nosotros tenemos catedrales e iglesias, a menudo vacías».

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