Francisco recibió en audiencia privada al presidente de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), Joseph Blatter, en un encuentro en el que el mandatario deportivo quiso «hablar de fútbol» con el pontífice.
Como guinda al encuentro, Blatter obsequió al Papa con un ejemplar escrito en latín del último número de la revista The FIFA Weekly, que en este número incluye, entre otras cosas, un reportaje fotográfico sobre el San Lorenzo de Almagro, el club de los amores del pontífice de Buenos Aires.
Según informó la FIFA, los traductores tuvieron que recurrir a algunas guiños lingüísticas, debido a que ciertos términos, como penal, córner o centro delantero, «todavía no existían en la antigua Roma».
Blatter también obsequió al Papa una camiseta blanca con el número 10 estampado debajo del nombre Francisco y un pequeño muñeco de la mascota del Mundial de Brasil 2014.
La reunión llegó ocho meses después de la elección de Francisco como pontífice, momento en el que Blatter, a través de una carta pública, definió al papa argentino como «un gran apasionado del fútbol y de un equipo apodado La Santa Escuadra».
Para el presidente de la FIFA, la fe y el fútbol tienen ciertas semejanzas: «Ambos tienen valores en común. El fútbol, como la fe en Dios, puede construir puentes, llevar alegría y esperanza y, sobre todo, unir los pueblos de todo el mundo«, expresó en aquella carta.
Como apunte final, desde la FIFA explicaron que fútbol en latín se dice «pediludum».
Por otro lado, Francisco recibió hoy en audiencia a los seleccionados de rugby de Argentina (Los Pumas) e Italia, que mañana jugarán un test-match en el estadio Olímpico de Roma, desde las 11 de nuestro país.
El sumo pontífice argentino aprovechó la ocasión para elogiar al rugby, al que consideró un deporte ‘duro, pero de gran lealtad y respeto‘.
‘El rugby es un deporte muy simpático y los veo así porque es duro, hay mucho contacto físico, pero no hay violencia sino gran lealtad y respeto‘, les dijo el papa Francisco a los dirigentes, cuerpo técnico y jugadores de Argentina e Italia.
Ambos equipos fueron recibidos en la sala Clementina del Vaticano y, en ese marco, Jorge Bergoglio enfatizó: ‘Este deporte es una representación del equilibrio entre el grupo y el individuo ya que hay acciones en las que participa todo el equipo, como las famosos scrums y además acciones individuales‘.
El capitán del seleccionado de Argentina, Juan Manuel Leguizamón, y el de Italia, el argentino nacionalizado Sergio Parisse, le entregaron a Francisco una planta de olivo, que mañana será plantada simbólicamente antes del encuentro y después será trasladada a los jardines vaticanos.
(Rd/Agencias)
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