Más información
(J. Bastante).- «Sólo el poder de Jesús puede ayudarnos a salir de nuestras tumbas, del pecado que todos tenemos, pero a veces nos encontramos muy cerca de estas tumbas y no queremos dejarlos. Entonces nuestra alma empieza a oler mal: es el olor del pecado».
Francisco visitó este domingo la parroquia de San Gregorio Magno, hablando a los asistentes, como ya lo hiciera este mediodía, de la Resurrección de los cristianos.
Begoglio recordó ante los presentes la promesa de Jesús a Lázaro, extensible a todos los creyentes. «Estoy aquí para abrir vuestros sepulcros; el Señor tiene el poder de dar vida a los muertos».
«En Cuaresma -prosiguió el Obispo de Roma- todos tenemos la fuerza de sentir lo que sintió Lázaro cuando Jesús le dijo ‘Sal fuera'». «¿Dónde está mi necrosis, dónde está la parte muerta de mi alma, dónde está mi tumba?», se preguntó el Papa, quien pidió a los fieles «pensar cuáles son nuestros pecados y estar preparados para quitar la piedra del sepulcro de nuestras vergüenzas«.
«Si somos capaces de perdonar, tendremos todo lo que necesitamos. Pero cuidaos de no llegar a ser corruptos», exclamó el Pontífice.
Más en Vaticano
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home