El equipo era una furia. Fernández Borbalán pitaba el final del primer tiempo e Iniesta, Messi, Piqué, Busquets y compañía se comían al árbitro. El calentón de los azulgrana con el mal hacer de Borbalán fue la comidilla durante y después del partido.En el vestuario, con el encuentro finiquitado, Andrés Iniesta, capitán, respaldado por Busquets/Messi definió el discurso unísono del equipo que canalizó Gerard Pqiué con su rajada ante los medios y tuits en contra de medios informativos nacionales.
«El penalti a Neymar ha sido clarísimo y el que me ha hecho Gorka a mí, también.

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