Las cifras de aquella temporada hablan por sí solas. 52 partidos disputados y 32 goles marcados. Segundo máximo goleador del equipo por detrás de Cristiano Ronaldo. En aquella época, el portugués jugaba pegado a la banda izquierda, era otro Cristiano, más rápido, con más desborde, letal a la contra partiendo desde la banda zurda. Benzema jugaba mucho más arriba, más cerca de gol y sus números fueron los propios de uno de los mejores nueves de la historia del Real Madrid, según recoge Miguel Ángel Díaz en defensacentral.
En 34 partidos en Liga, el francés marcó 21 dianas pero, además, repartió 11 asistencias. Pese a jugar más cerca del gol, Benzema no perdió un ápice de su principal virtud: hacer mejores a sus compañeros repartiendo juego. Junto a Higuaín, se repartieron los minutos en la delantera y el Real Madrid terminaría conquistando el campeonato. Su cuota goleadora no se quedó ahí: Karim vio portería en Champions más que nunca marcando 7 goles.
También marcó 3 goles en la Copa del Rey y dos más en la Supercopa de España contra el Barcelona. Fue un año brutal del de Lyon ante el gol. Estuvo soberbio en todos los aspectos, implicado en todos los partidos y siempre dispuesto a ayudar ya fuera como titular o desde el banquillo de los suplentes. Esta temporada, tendrá que resetear y recuperar la mejor versión goleadora. Ya no está Cristiano Ronaldo y el Madrid le necesita más que nunca.
VÍDEO DESTACADO: El chiste de Benzemá
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