Anna Tarrés (Barcelona, 1967) cuenta su verdad en ‘Cuando ser la mejor no es suficiente’, donde explica su versión de los hechos desde que fue destituída al frente de la selección española de natación sincronizada tras los Juegos Olímpicos de Londres hasta la aparición de una incendiaria carta firmada por algunas nadadoras que cuestionaban los metodos de Tarrés como entrenadora.
En esta entrevista con PD Tarrés incurre en alguna contradicción como por ejemplo cuando, al intentar explicar su labor al frente de la sincronizada, habla de «educar a un grupo de jóvenes a través del deporte que cuando estas chicas dicen que pasó todo esto tenían 15 años» para posteriormente asegurar que «nunca he entrenado a chicas de 14-15 años».
Más allá de eso, la autora justifica el hundimiento en audiencia de ‘Splash’ (donde ha sido jurado) asegurando que Telecinco unió ‘Mira quien salta’ a «la prensa amarilla que hay alrededor de la cadena» mientras que lo que Antena 3 le vendió «fue un programa de superación donde lo importante era ver la evolución de los concursantes».
TITULARES MÁS RELEVANTES DE LA ENTREVISTA CON ANNA TARRÉS:
«La carta de esas nadadoras criminaliza el trabajo de mucha gente, de muchas chicas y de muchas instituciones que lo han dado todo por la sincronizada»
«Los hechos no son como se denuncian: hemos intentado educar a través del deporte a unas chicas que cuando dicen que pasó todo esto tenían 15 años»
«La carta responde a la frustración personal de un grupo de personas que no fueron elegidas para la élite»
«Estamos para ganar medallas y no en el patio del colegio: ser exigente en el deporte de élite es una obligación, no una opción»
«A ninguna chica se le ha dicho con 15 años que estaba gorda. En cualquier caso eran todas mayores de edad y son gente que está trabajando para ganar unas medallas. Yo no he entrenado a chicas de 14-15 años»
«No hay resentimiento si digo que a partir de ahora no quiero que gane España sino que gane el mejor. Les toca a ellos asumir la responsabilidad. Yo no he escogido esta situación»
«‘Splash’ y ‘Mira quien salta’ son programas distintos en cadenas distintas. Telecinco une un programa de televisión a toda la cadena y a la prensa amarilla que está alrededor, cosa que respeto pero no soy consumidora. Ni me interesa. Lo que me vendió Antena 3 era un programa donde la superación era importante y se ve la evolución de los concursantes»
«‘Splash’ fue el primero en llamarme, me ofreció una remuneración económica mucho más interesante y te diría que la manera de presentarse también fue más seria»
RESEÑA DEL LIBRO
Todavía estábamos disfrutando de los éxitos obtenidos por el equipo de natación sincronizada en los pasados JJ.OO. de Londres 2012, cuando salió a la luz la sorprendente noticia de la destitución de Anna Tarrés, entrenadora y máxima responsable del equipo. Dieciséis días después, quince nadadoras publicaban una carta en la que denunciaban los métodos de entrenamiento de la seleccionadora olímpica.
¿Qué se esconde tras toda esta polémica? Cuando ser la mejor no es suficiente da respuesta a ésta y otras muchas incógnitas de la deportista más galardonada del deporte español: los éxitos y los fracasos, el trabajo día a día con sus nadadoras, las fricciones con los directivos de la federación, cómo gestionar un grupo humano y mantenerse en la cima del éxito…
Un libro sincero y emotivo que cuenta episodios no conocidos del cese de la seleccionadora y que permite entender el día a día de quien se juega en poco más de tres minutos todo su trabajo y el de su equipo, para gloria o desesperación de todo un país.
CUANDO SER LA MEJOR NO ES SUFICIENTE
El 6 de septiembre de 2012, Anna Tarrés, seleccionadora del equipo nacional de natación sincronizada, entonces de vacaciones en un pequeño pueblo de Extremadura, recibe una llamada de Fernando Carpena, el presidente de la Real Federación Española de Natación (RFEN): «Tengo que comunicarte que no te renovamos. Pero no te preocupes, los acuerdos económicos que tenemos los cumpliremos». La razón que aduce es: «Motivos profesionales y nuevo rumbo deportivo».
Anna no da crédito, le cuesta digerir la noticia. Hace apenas unas semanas (agosto 2012), el equipo español participaba en los Juegos Olímpicos de Londres y traía a casa dos nuevas medallas olímpicas, la plata y el bronce. Quince años dedicados en cuerpo y alma al equipo de natación sincronizada, se volatilizan como por arte de magia. Pero lo peor está aún por llegar: días después aparece publicada una carta de las nadadoras cuestionando los métodos de entrenamiento de Anna Tarrés.
Para Anna es la gota que colma el vaso: no sólo es despedida sino que además, su reputación se ve arrastrada por el lodo. ¿Qué hay exactamente detrás de todo esto? ¿Por qué de la noche a la mañana se demoniza y se convierte en villana a la que sacó de la nada al equipo nacional de natación sincronizada? ¿Cuestiones políticas? ¿Personales? ¿Celos profesionales? ¿Por qué ahora?
Cuando ser la mejor no es suficiente es la versión reposada y contundente de la ex seleccionadora al escándalo generado a raíz de su cese. En ella, Anna Tarrés habla de los éxitos, los fracasos, las situaciones de alegría y también de tensión vividas a lo largo de los quince años que estuvo al frente de la selección. El trabajo día a día con sus nadadoras, las fricciones con los directivos de su federación….
A lo largo de más de 220 páginas, dividido en nueva capítulos, narra la realidad del difícil mundo de las élites deportivas, el nivel de exigencia, la necesidad de perfección, del trabajo duro y constante. Tomando como punto de arranque el triunfo del equipo en las Olimpiadas de Londres de agosto de 2012, Tarrés hace un repaso de todo lo que ha sido su relación con la natación sincronizada desde sus inicios como nadadora: el trabajo constante, el afán de superación, buscar soluciones a problemas, hacer uso de una gran creatividad para imaginar coreografías diferentes, gestionar equipos de chicas jóvenes….
Cuando la mejor no es suficiente es, en definitiva, una historia de aprendizaje, de luchas, de equivocaciones, triunfos, de no dejar de aprender y de desarrollar el método que ha sido conocido como el Método Tarrés que consagró al equipo español como especialistas de la creatividad y de la emoción. «Constituye un relato de una vida dedicada a la natación sincronizada, pero resulta también un manual sobre la excelencia, no sólo en el deporte, y un tratado en torno a los valores imprescindibles en cualquier labor profesional», como señala Marius Carrol en el prólogo del libro.
EL TSUNAMI: LA CARTA
El 24 de septiembre de 2012 sale publicada en los medios de comunicación una carta titulada «Cuando se puede evitar un mal, es necedad aceptarlo», firmada por quince nadadoras. Entre otras cosas, la carta dice: «Como directora de su pequeño imperio ejerce de dictadora, aparta a todos los que demuestran tener más potencial que ella, sólo se rodea de personalidades sumisas que hagan funcionar su estructura a la perfección, ella necesita controlarlo todo y se muestra muy orgullosa de ello. Entrenamientos mal planteados, falta de planificación… son las cosas con las que tienes que convivir si quieres formar parte del equipo». Conocida como la «Thatcher de la piscina», muchos critican sus métodos. Se acusa a la ex seleccionadora de aplicar métodos draconianos, de insultar a las nadadoras llamándolas «gordas», se describen ofensas y humillaciones.
La ex entrenadora se defiende. La carta hace alusión a unos hechos que ocurrieron hace más de diez años y sólo tres de las firmantes han sido deportistas de élite. «Muchas de las afirmaciones que contiene están hechas desde el rencor, desde la percepción, quizá, de las adolescentes que eran algunas de ellas cuando dicen que ocurrieron los hechos, sacados de contexto o realizadas desde la no aceptación del final de una carrera en la élite. Quizás en algún momento he dicho una palabra fuera de tono, o he herido a alguien. Lo lamento, no era mi intención. Siempre he intentado actuar desde el respeto y la educación; lo que he tratado de hacer durante esos años es educar a través de la sincronizada». Anna Tarrés es muy exigente, pero como ella misma dice: «Ser exigente en el deporte de élite no es una opción, es una obligación».
«Las entrenadoras tenemos la obligación de exigir a nuestras atletas su máximo umbral de perfección, que sean capaces de darlo todo, de buscar el límite».
Andrea Fuentes, capitana del equipo, será una de las que tome su defensa, explicando la realidad que se esconde en un deporte de élite: «En quince años de trabajo duro no vamos a pretender que todo sea un camino de rosas y que vamos flotando por los aires como cuadrúpedos felices. Somos gente que estamos en el deporte de élite y la élite no es para todos. Ha sido muy duro y lo seguirá siendo, pero con nuestro consentimiento».
* Entrevista realizada con la colaboración de Marián García
Más en Otros
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home