Hoy, viernes 4 de marzo ha fracasado la investidura de Pedro Sánchez Castejón como presidente del Gobierno de España. ¿Cuáles son las enseñanzas de lo ocurrido hasta ahora desde las elecciones del 20 de diciembre y cuáles son las perspectivas? @Desdelatlantico.
I. LA INVESTIDURA FALLIDA DESBLOQUEA LA SITUACIÓN POLÍTICA
En este blog indiqué, ya el 9 de enero de 2016, que tras las elecciones del 20 de diciembre la situación estaba bloqueada en tanto en cuenta no se produjera una votación de investidura. Creo que fui, si no el primero, sí de los primeros (no digo que no defendieran otros esta tesis antes que yo, pero yo no conozco esas voces). Como en su momento argumenté
Esto significa que la situación de interinidad depende del Rey. Si el Rey no propusiera a ningún candidato a presidente del Gobierno, teóricamente, este gobierno podría seguir en funciones otros cuatro años hasta que finalizado el mandato de las Cortes, las mismas sean disueltas.
(…)
Esto hace que la única salida ante ese eventual bloqueo sea la propuesta de un candidato independiente cuya única misión sea, bien la de salir derrotado para poder abrir el plazo de dos meses para la convocatoria de nuevas elecciones, bien la de salir elegido con el único propósito de disolver inmediatamente las Cortes.
En este contexto, mientras no haya una votación de investidura (o una moción de censura) Rajoy puede seguir en funciones indefinidamente. Y parece que ningún candidato querrá someterse para sufrir una humillación pública con una derrota anunciada.
No pudo por ello extrañarme que, a fin de mantener el bloqueo, el 22 de enero Mariano Rajoy Brey, presidente en funciones, declinara el ofrecimiento que le hizo Felipe VI para presentar su candidatura.
Para disimular la responsabilidad de Rajoy, el diario «La Razón» en su edición de 28 de enero, lanzó la escandalosa especie de que «El Rey podría disolver las Cortes sin que haya investidura«. Se trataba de una grave intoxicación que pretendía hacer al Rey cómplice de una notoria violación de la Constitución.
Esta situación quedó desbloqueada cuando Felipe VI propuso a Sánchez Castejón, fuera cual fuera el resultado de la votación de investidura. Si triunfaba, la situación se resolvía con el nombramiento de un nuevo presidente; pero si quedaba derrotado en la votación, empezaba a correr el plazo, inexorable, para la celebración de nuevas elecciones.
II. PERSPECTIVAS A PARTIR DE LA FALLIDA INVESTIDURA
¿Qué perspectivas se abren a partir de este momento?
En su momento, el 29 de diciembre de 2015, dije que las perspectivas eran
1) Improbable mayoría del candidato del PP.
2) Posible mayoría a favor de un candidato del Psoe, con imposibilidad de aplicar el programa de Gobierno prometido por los aliados a sus votantes.
3). Posible mayoría (PP+PSOE ¿+Cs?) con posibilidad de aplicar un programa de Gobierno.
4) Nuevas elecciones tras dos meses.
En aquel mismo artículo decía que sólo había dos posibles gobiernos:
1. Un Gobierno de reforma social en torno a la «izquierda».
2. Un Gobierno de reforma política en torno al «centro» y la «izquierda» y, eventualmente, la «derecha»
El tiempo ha ido perfilando la situación.
Por un lado, parece difícil en este momento un pacto Psoe-Podemos (y aliados), ya sea para formar un gobierno de reforma social o ya sea para formar el núcleo de un gobierno de reforma política. Esto es lo que se deduce después de las duras palabras lanzadas por Pablo Iglesias Turrión contra el PSOE
Por otro lado, si bien Psoe y Ciudadanos han demostrado su predisposición a un pacto de reforma política (sin entrar aquí en lo muy cuestionables que me parecen varias de sus cláusulas), parece claro que el PP de Rajoy no ha querido entrar en el mismo.
Las preguntas ahora son las siguientes:
1) ¿Cabría pensar aún en la posibilidad de un pacto Psoe-Podemos?
2) ¿Cabría pensar aún en la posibilidad de un pacto Pp-Psoe (¿+C’s?)?
1) A mi juicio la primera posibilidad es difícil. Lo es porque Podemos no ha objetado a la PERSONA de Sánchez (que podría ser sustituible por otra) sino al PSOE como partido.
2) La segunda posibilidad es, creo, la única que tiene alguna probabilidad. ¿Por qué? Porque Psoe y Ciudadanos NO han objetado que el PP como partido pueda fomar parte de ese acuerdo. Antes al contrario, han considerado que sólo UNA PERSONA es el obstáculo: Rajoy. Esto significa que es obvio que SIN RAJOY el pacto PP-Psoe-Ciudadanos sería perfectamente posible. Una situación que recuerda mucho a la que había en el parlamento regional catalán respecto a la PERSONA de Artur Mas i Gavarró.
III. CONCLUSIÓN
Es obvio que los partidarios de Rajoy atacarán a Sánchez atribuyéndole una imagen de «perdedor». Pero es de justicia reconocer que su gesto ha servido para desbloquear la situación.
¿Quien tendría más que ganar o perder si no llega a un acuerdo antes del 1 de mayo?
En este momento se barajarán encuestas para intentar presionar hacia un lado u otro.
En cualquier caso, si no hay un acuerdo y hay nuevas elecciones el escenario puede repetirse con gran probabilidad. Y entonces, creo, será imposible que la defensa de UNA PERSONA vaya a poder ser el obstáculo para que un PARTIDO pueda entrar a formar un Gobierno de coalición.
Dado que ese escenario es, insisto, más que probable, resultaría absurdo tener que disolver el Parlamento para llegar a esa clara conclusión. Pronto lo veremos.
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