El Gobierno presume de que la Seguridad Social arroja un superávit contable de 3.397 millones de euros a julio de 2025.
Pero lo que no dicen es que la realidad es un déficit brutal de 33.825 millones, que solo se tapa gracias a préstamos del Estado. En lo que llevamos de año, la Seguridad Social ha necesitado 37.000 millones prestados para poder pagar las pensiones. En el papel, todo parece equilibrado; en la realidad, estamos hipotecando el futuro.
Este maquillaje contable no es sostenible: cada año suben los ingresos por cotizaciones, pero los gastos en pensiones crecen aún más rápido.
Y mientras, el Gobierno vende titulares de superávit, cuando lo que tenemos es un sistema en quiebra técnica. La pregunta es clara: ¿cuánto tiempo más podrán seguir escondiendo este agujero?
Más en Economía
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home