La decisión del primer ministro japonés de retrasar a octubre de 2019 la subida del impuesto al consumo del actual 8% al 10%, prevista para abril de 2017 tras un primer aplazamiento de la fecha original de octubre de 2015, así como de introducir un nuevo plan de estímulo fiscal este otoño «es negativa para la solvencia de Japón», según la agencia Moody’s.
La calificadora de riesgos advierte de que este nuevo retraso probablemente impedirá al país cumplir sus metas fiscales, que la agencia ya consideraba optimistas antes de confirmarse el aplazamiento de la subida del impuesto, que implica renunciar a unos ingresos adicionales en torno al 1% del PIB de Japón.Más en Bolsa
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