El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, desgrana en su libro ‘España amenazada’ el relato de cómo el Gobierno de Mariano Rajoy evitó el rescate de España y de las medidas que se aplicaron para que el país pudiera superar la crisis económica, que el ministro considera que concluirá a finales de 2016 o principios de 2017.
Tras asegurar que en 2012 en España se desencadenó una crisis económica «sin precedentes», recuerda cómo en los años previos a la llegada del PP al Gobierno, el entonces gobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordóñez, le llamaba para explicarle cómo veía la situación económica. En esas conversaciones, Ordóñez le reveló que él mismo había aconsejado a José Luis Rodríguez Zapatero que adelantara las elecciones a noviembre a fin de evitar el rescate de España, como así hizo el entonces jefe del Ejecutivo. «Se abrió entonces un periodo que fue un verdadero calvario para España», afirma.Así, desvela que el enfrentamiento «más tenso» fue con el propio Juncker y que sólo encontró «verdadero respaldo» en el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble. Al final, España consiguió una cifra del 5,3% del PIB, 5.000 millones de euros más de ajuste de lo propuesto por el Gobierno español.
En cuanto a las presiones que recibían para solicitar el rescate, De Guindos recuerda que Francisco González, en septiembre de 2012 dijo en el ‘Foro ABC’ que «cuanto antes, mejor» España debía solicitar el rescate. También con el mismo interés recibió una llamada de Emilio Botín, en la que le pedía que solicitara 160.000 millones de euros al FMI, a lo que De Guindos le respondió que España necesitaba medio billón de euros.
Ante ello, el ministro le trasladó que el Gobierno estaba haciendo todo lo posible por evitar el rescate y le explicó las negativas consecuencias del mismo, a lo que Botín le contestó «ministro, tú sabes más y, en lo que hagas, yo te apoyaré». NOCHES SIN DORMIR. En estas circunstancias, De Guindos también alaba la «cabeza fría» y el «no dejarse influir» de Mariano Rajoy. «Yo estaba más cerca de la hoguera y muchas noches no conseguía conciliar el sueño, sobre todo cuando tenía una subasta del Tesoro al día siguiente», subraya el ministro, tras recordar que los días 24 y 25 de julio de 2012 fueron los momentos «más críticos» y cuando «más cerca» estuvo España de pedir el rescate. Incluso llega a desvelar que el Gobierno se planteó a finales de 2012 una «fórmula nueva» con el FMI, que no se llegó a aplicar y que fue bautizada como Programa de Asistencia para el Acceso al Mercado (PAAM). Contemplaba que el organismo aportara una especie de «sello de calidad» o «aval» a las medidas que aprobara España, aunque sin financiación, con el fin de poner «otro muro» que evitase el rescate completo. En concreto, afirma que había un escenario a tres años vista, un programa acordado de medidas de ingresos y gastos aplicables a todas las administraciones (incluidas las comunidades), la publicación mensual de las cuentas públicas o nuevas medidas para completar la reforma laboral.«Podía servirnos como una especie de aval para que España acudiera a las OMT del Banco Central Europeo», reconoce De Guindos, quien afirma que el acuerdo con el FMI se podría haber interpretado como un «rescate light», que contó con el apoyo, según desvela, del comisario Rehn y del ministro Schäuble, pero que no aceptó la Comisión Europea.
ESPAÑA PIERDE SU PUESTO EN EL BCE. De Guindos también cuenta cómo España perdió a finales de enero de 2012 el puesto que tenía en el Banco Central Europeo desde su constitución en 1998. A pesar de contar con el «apoyo» del ministro alemán Schäuble en muchos momentos, el ministro recuerda que éste le trasladó que no contaría con el voto a favor de Alemania para que el sustituto de José Manuel González Páramo en el BCE fuera el nuevo candidato propuesto por España: Antonio Sáinz de Vicuña. Según De Guindos, el ministro alemán le trasladó que se trataba de una decisión de la canciller Angela Merkel motivada por el «disgusto» con la política económica de José Luis Rodríguez Zapatero, que acababa de dejar el Gobierno de España. «La decisión, me reiteró, estaba tomada. Creo que todavía no he llegado a encarjarla, aunque dos años después, Schäuble me garantizó que la primera vacante del BCE sería para España», relata. Por último, en el capítulo de agradecimientos De Guindos, además de a sus colaboradores del Ministerio de Economía, agradece a Rajoy haberle dado la oportunidad de servir a España como ministro y también da las gracias al resto de sus compañeros de Gabinete, «especialmente a José Manuel Soria», exministro de Industria, Energía y Turismo, «por su aportación».Más en Bolsa
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