El acuerdo de libre comercio negociado entre la Unión Europea y cinco países de la Comunidad de Desarrollo del Africa Austral — Sudáfrica, Namibia, Botsuana, Suazilandia y Lesoto_ha entrado en vigor este lunes con su aplicación provisional. Mozambique se sumará al acuerdo una vez concluya su proceso de ratificación, previsiblemente antes de final de año.
El acuerdo comercial, que comenzó a negociarse en 2004 y al que se sumó Sudáfrica en 2007, está orientado al desarrollo y prevé una liberalización «asimétrica». Por ello, garantiza el acceso pleno al mercado europeo sin aranceles ni topes de contingentes para los productos de Botsuana, Namibia, Lesoto, Suazilandia y Mozambique, con la única excepción de armas y munición, y al 99% en el caso de los productos de Sudáfrica.La UE y Sudáfrica llegaron además a un acuerdo en julio de 2014 al concluir las negociaciones para proteger por su parte una lista de unas 250 indicaciones geográficas de la UE en el país africano -vinos y productos alimentarios_y algo más de un centenar sudafricanas en el mercado europeo, entre ellos los vinos Stellenbosch y Paarl y el té Rooibos.
Se espera que las exportaciones europeas a los países africanos aumenten un 0,7% en 2035 gracias al acuerdo y que las africanas a Europa aumenten un 0,9%, según han explicado fuentes comunitarias, que también han subrayado los beneficios para los operadores europeos del hecho que el acuerdo armonizará para ellos los aranceles para los productos europeos en todos los países, que constituyen una unión aduanera pero en la práctica aplicaban diferentes aranceles.
El comercio entre la UE y los seis países africanos se eleva a unos 50.000 millones de euros y 63.000 millones si se incluye a Angola, país que ha decidido no sumarse al acuerdo, pero podría hacerlo en el futuro, según datos del Ejecutivo comunitario. La UE ya es el principal socio comercial de estos países africanos. Las importaciones de la UE -diamantes de Botsuana, piedras preciosas, metales y pescado de Namibia, azúcar de Suazilandia, entre otros– se elevaron a unos 32.000 millones de euros en 2015, mientras que las exportaciones europeas a la región -productos de ingeniería, químicos y automotriz– ascendieron a casi el mismo nivel–, según datos de Bruselas. Se trata del primer acuerdo económico de este tipo que la UE firma en bloque con una región africana, aunque la UE confía en firmar pronto otro acuerdo similar con la Comunidad de Africa del Este y con los países del Africa occidental. El acuerdo se ha negociado para cumplir las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) después de que los países de Africa, Caribe y el Pacífico (ACP) y la UE acordaron en el marco de los acuerdos de Cotonou en 2000 negociar nuevos acuerdos comerciales asimétricos. Así, el acuerdo prevé «medidas apropiadas» en caso de que la otra parte no respete los principios de democracia, el Estado de Derecho y los Derechos Humanos, incluso la suspensión de las ventajas comerciales como último recurso e incluye el compromiso de que cualquier nueva ley o modificación normativa en materia laboral o ambiental respetará los estándares internacionales. «El acuerdo apoyará el crecimiento económico durable y la integración regional en el sur de Africa y está diseñado para sacar de la pobreza a la gente en los próximos años», ha defendido la comisaria de Comercio, Cecilia Malmström, que ha recalcado no obstante que Africa es un continente «emergente» y como tal el acuerdo se ha «diseñado para maximizar ese dinamismo».Más en Bolsa
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