Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Un instrumento de deuda emitido por una empresa y vendido a inversores

Deuda de Bonos Corporativos

Para aquellos inversores con perfil agresivo en busca de altos intereses en un contexto mundial recesivo y de bajas tasas de interés, no abusen de su suerte

Lautaro Tixi 10 May 2020 - 12:51 CET
Archivado en:

Más información

¿Alguien sabe por qué es tan enorme la brecha en muertes por coronavirus entre Europa Occidental y los países del centro y este de Europa?

Se acerca el momento de enfrentarnos con los instrumentos financieros que serán el  detonante de la próxima crisis; Los bonos corporativos.

Para darnos una idea, sólo en Estados Unidos en el último año la deuda de bonos corporativos ha aumentado al 47% por encima de su PIB, de los cuales dos tercios de dicha deuda está calificada como Triple B (justo lo suficiente para no ser considerados “bonos basura”).

Antes de entrar en la problemática que representa la deuda actual de bonos corporativos, repasamos algunos conceptos básicos.

Bonos Corporativos

Concepto

Un bono corporativo es un instrumento de deuda emitido por una empresa y vendido a inversores. De esta forma, la empresa emisora del bono obtiene el capital que necesita para expandir su negocio y, a cambio, al inversor se le pagan intereses que pueden estar atados a una tasa de interés fija o variable.

De esta manera, cuando el inversor compra un bono corporativo le está prestando dinero a la empresa emisora a cambio de una cantidad determinada de pago de intereses.  Cuando el bono vence, es decir cuando el bono “alcanza el vencimiento», los pagos cesan y se devuelve la inversión original al inversor.

Garantía de los bonos corporativos

El respaldo del bono corporativo es la capacidad de reembolso de la empresa, que depende de sus perspectivas de ingresos y rentabilidad futura. En algunos casos, los activos físicos de la compañía pueden usarse como garantía.

Calificaciones

Los bonos corporativos de más alta calidad (es decir, los más seguros y por ende de menor rendimiento) se denominan comúnmente bonos «Triple A», mientras que los menos solventes se denominan «bonos basura».

Las agencias calificadoras de riesgo más grandes son:

El porvenir de la presente crisis será quien juzgue la labor que realizaron dichas agencias en relación a la calificación de los bonos corporativos. El Covid-19 está abriendo las heridas que estas mismas agencias dejaron en el 2008, cuando califican de Triple B a bonos que en realidad eran bonos basura.

Liquidez 

La liquidez es la facilidad con que un activo o valor puede comprarse o venderse en el mercado y convertirse en dinero. De esta manera, vemos como la liquidez juega un papel fundamental a la hora de elegir las inversiones.

El problema de la liquidez

Supongamos que, producto del pánico generado por los efectos del Covid-19 en la economía mundial, todos los inversores decidan vender su participación en bonos corporativos.  ¿Qué pasaría entonces?

Una posibilidad muy factible sería que incurramos en una corrida en el mercado de capitales. Esto implicaría que una gran cantidad de inversores en bonos corporativos entren en pánico y deseen vender su tenencia de dichos bonos.

Ahora bien, dado que los bonos corporativos no están estandarizados como ocurre con las acciones (una empresa pueda tener bonos con varios vencimientos diferentes) los mismos son inherentemente ilíquidos. He aquí el primer inconveniente.

Tamaño de la deuda de bonos corporativos

Actualmente, el volumen de la deuda de bonos corporativos a nivel mundial es de aproximadamente de USD$ 74 billones, siendo Estados Unidos el mercado emisor más grande y China el segundo.

Principales motivos por los cuales el mercado de bonos corporativos ha crecido tanto:

Problemas que pueden suscitar en el corto mediano plazo

Más allá de las medidas que algunos gobiernos están tomando para hacer frente a la crisis económica que trajo aparejada el Covid-19 (por ejemplo la Reserva Federal de Estados Unidos se comprometió a comprar la deuda de bonos corporativos, incluyendo a los bonos basura), aún no sabemos si estas medidas alcanzarán para cubrir todos los daños.

En el corto mediano plazo, podríamos enfrentarnos con los siguientes escenarios:

Con lo dicho, para aquellos inversores con perfil agresivo en busca de altos intereses en un contexto mundial recesivo y de bajas tasas de interés, no abusen de su suerte y lean atentamente la letra chica de los bonos corporativos; Prestando especial atención a la calificación de los bonos, los derechos de pago que otorgan a sus tenedores, las garantías y el activo subyacente de la empresa emisora.

Más en Bolsa

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by