La Autovía del Cantábrico (A-8) ha quedado completada este sábado con la puesta en servicio de los casi 28 kilómetros de los dos últimos tramos que restaban en Cantabria, el de Solares-La Encina y La Encina-Torrelavega, que se pondrán en servicio «a la hora de comer» y que generarán ahorros de unos «14 o 15 minutos» respecto a la actual carretera N-634. De este modo, Galicia ya está conectada, asimismo, con toda la cornisa.
Los tramos que se ponen en servicio este sábado suman 27,8 kilómetros y han sido dotados con dos calzadas de dos carriles de 3,5 metros cada una, arcenes exteriores de 2,5 m e interiores de uno, separadas por una mediana de 10 metros.
La autovía atraviesa los términos municipales de Medio Cudeyo, Liérganes, Penagos, Santa María de Cayón, Castañeda, Puente Viesgo, Piélagos y Torrelavega y la mayoría de sus alcaldes han estado presentes en el acto. El tramo Solares-La Encina comienza en el enlace de Solares, donde conecta con la autovía A-8 y con la autovía S-10 de penetración este a Santander y finaliza en las proximidades de La Encina, donde conecta con el tramo La Encina – Torrelavega. El tramo dispone de tres enlaces –Solares, San Vitores y Penagos– y en agosto de 2014 se puso en servicio el subtramo de 2,1 kilómetros entre los enlaces de Solares y San Vitores. En cuanto a estructuras, se han construido tres viaductos, La Llama, El Encinal y Pámanes, cuatro pasos superiores y nueve pasos inferiores. El tramo La Encina-Torrelavega aprovecha al comienzo la actual variante de La Penilla como uno de las calzadas de la autovía. Pasada La Cueva, discurre en nuevo trazado como variante de Pomaluengo por el Norte y desde ese punto, se produce el desdoblamiento de la N- 634 en 7,5 kilómetros. El tramo finaliza en el enlace de Sierrapando, que conecta la autovía A-8 con la autovía A-67. En este tramo se han diseñado cuatro enlaces intermedios y se han construido ocho viaductos con una longitud total de 829 metros, cinco pasos superiores, siete pasos inferiores y seis pasos de permeabilidad transversal. RECORRIDO POR LOS TRAMOSCon motivo de la puesta en servicio de estos tramos, las autoridades que han acudido y los medios de comunicación han recorrido en sendos autobuses los casi 28 kilómetros que los componen y que comenzarán a entrar en servicio este sábado en cuento se retiren los conos colocados en los carriles y se retiren las actualizaciones provisionales que se habían colocado durante las obras.
Además de Revilla y la ministra, han acudido, entre otros, el consejero de Obras Públicas, José María Mazón (PRC), el delegado del Gobierno, Samuel Ruiz; algunos diputados regionales y también algunos nacionales, como han sido los del PP, partido que ha contado con una nutrida representación en el acto, encabezada por el presidente de los ‘populares’ cántabros y expresidente del Gobierno regional, Ignacio Diego. DIEGO CRITICA EL DISCURSO DE REVILLAEn declaraciones a los medios de comunicación, el dirigente ‘popular’ ha asegurado que, tanto como cántabro como en su calidad de responsable político, se trataba de un día «muy feliz» y «especial».
En el primero de los casos, lo ha justificado por la puesta en servicio de esta infraestructura y, por su condición de responsable político, por ver, según ha dicho, cumplido un «compromiso» del Gobierno de España liderado por Mariano Rajoy (PP) en esta obra después del trabajo que, según ha dicho, realizó el Gobierno de Cantabria anterior, también del PP, para que las obras pudieran retomarse tras ser paralizadas durante «más de dos años» por el Ejecutivo central del PSOE, que dirigió José Luis Rodríguez Zapatero. Según ha dicho, esta paralización, se llevó a cabo con la «complicidad» del Gobierno PRC-PSOE que dirigió Cantabria entre 2003 y 2011 y que también estuvo presidido por Revilla. Por este motivo, ha opinado que el discurso de Revilla, en relación a los problemas que ha tenido esta obra, a pesar de ser «bueno», «pierde todo el mérito» y se convierte en «bla, bla, bla» con un «toque de amnesia» si se tiene en cuenta el «fracaso rotundo» que, según Diego, cosechó el regionalista con el «abandono» de las infraestructuras de Cantabria en su primera etapa como presidente. A juicio de Diego, el discurso de hoy de Revilla sería «bueno» si proviniera de «alguien que no tiene historia». «Pero no es el caso», ha precisado.Más en Empresas
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