El presidente del Tribunal de Cuentas, Ramón Alvarez de Miranda, acudirá este lunes al Congreso para explicar ante la Comisión Mixta (Congreso-Senado) para las Relaciones con el Tribunal de Cuentas, entre otros informes, el referido a la reestructuración del sector público en el ámbito de las fundaciones desde 3 de junio de 2011, en el que advertía de sobrecostes en ese proceso de reordenación.
Así, destacaba que la Fundación Transporte y Formación, dependiente del Ministerio de Fomento, desembolsó 154.000 euros de más por la «imprevisión» de no resolver el contrato de alquiler del local de su sede, que estuvo pagando durante ocho meses entre 2012 y 2013 pese a que ya había despedido a todos sus trabajadores como paso previo a su disolución.En octubre de 2012, el patronato de la fundación acordó la extinción de los contratos de la totalidad de los trabajadores. pese a ello, se mantuvo el contrato de alquiler del local donde se ubicaba la fundación «cuando ya no contaba con personal», lo que a juicio del organismo fiscalizador conlleva que «no se gestionara de forma eficiente».
Por otra parte, el informe del departamento que dirige Ramón Alvarez de Miranda critica que el Ministerio de Fomento lleve más de tres años sin aprobar el plan de redimensionamiento de las fundaciones AENA y Ferrocarriles Españoles, que deben unificarse en la nueva Fundación del Transporte, que tampoco se ha constituido.
«El proceso se encuentra ralentizado sin que, ni por parte de los patronatos de las dos fundaciones ni del propio Ministerio de Fomento, se hayan adoptado decisiones definitivas», subraya el Tribunal de Cuentas, que recuerda que en diciembre de 2012 los patronatos de las fundaciones AENA y Ferrocarriles Españoles ya solicitaron al departamento que dirige Ana Pastor la «preceptiva y previa autorización para la fusión». Sin embargo, en todo este tiempo Fomento no ha realizado las gestiones necesarias para adecuar las estructuras organizativas, laborales, inmobiliarias y de recursos de las dos fundaciones, ni ha constituido la nueva. Finalmente, el Tribunal de Cuenta sí reconoce que durante el primer año de aplicación del acuerdo de reestructuración del sector público fundacional estatal se cumplió el objetivo de reducir el número de directivos al menos un 10%, ya que entre diciembre de 2011 y diciembre de 2012 se pasó de 98 a 86 (-12%). No se puede sin embargo realizar una estimación del impacto económico global que ha tenido este proceso por su «complejidad» y «falta de homogeneidad».Más en Empresas
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