Muchos problemas jurídicos de una operación inmobiliaria no comienzan en la escritura ni en el contrato. Aparecen antes, durante la primera conversación comercial, cuando un comprador recibe información imprecisa sobre la propiedad, la forma de adquirirla, los documentos necesarios o las consecuencias de su decisión.
Ante esa brecha, Juan Arturo Contreras Mercader, abogado corporativo y titular de la Notaría 12 de Cancún, trabaja en una iniciativa de formación para brokers y asesores inmobiliarios.
El primer riesgo puede aparecer antes del contrato
El asesor inmobiliario suele ser el primer profesional con quien habla una persona interesada en una propiedad. La información que ofrece puede condicionar expectativas sobre tiempos, documentación, impuestos o modalidades de adquisición.
La intermediación no sustituye el análisis jurídico, fiscal o notarial. Pero una preparación adecuada permite reconocer qué puede explicarse comercialmente y qué necesita la intervención de un especialista.
Para Contreras, esa distinción resulta esencial: profesionalizar al broker no significa convertirlo en abogado, sino darle criterios para identificar límites y formular mejores preguntas.
Saber cuándo detener una promesa
Una estructura jurídica, un efecto fiscal, un poder o un fideicomiso no pueden presentarse como soluciones universales.
La forma de adquirir un inmueble depende de las circunstancias del comprador, la finalidad de la operación y la documentación disponible. Cuando estas diferencias se ignoran, una explicación comercial puede convertirse involuntariamente en una promesa jurídica.
La formación busca precisamente evitar ese riesgo.
Una agenda nacida de la práctica inmobiliaria
La iniciativa responde a situaciones observadas por Juan Arturo Contreras Mercader durante su trabajo con desarrolladores, compradores, empresas y profesionales de la intermediación.
Los contenidos previstos incluyen compraventas, regímenes de propiedad en condominio, sociedades, poderes, fideicomisos y aspectos fiscales vinculados a las operaciones inmobiliarias.
El formato, calendario y alcance definitivo se encuentran todavía en fase de preparación.
Mejor información para compradores y desarrolladores
Una intermediación mejor preparada beneficia a toda la cadena.
El comprador puede distinguir qué información está confirmada y qué necesita validación profesional. El desarrollador reduce el riesgo de que su oferta se comunique de forma inconsistente. Y el broker protege su credibilidad evitando afirmaciones que posteriormente deban ser corregidas.
La profesionalización tiene, por tanto, una consecuencia concreta: mejorar la calidad de la información antes de que el cliente tome una decisión.
Para Contreras, elevar el estándar jurídico de la intermediación significa construir operaciones sobre expectativas más claras, documentación mejor organizada y una coordinación más eficaz entre asesores comerciales, abogados, contadores y notarios.
Sobre Juan Arturo Contreras Mercader
Juan Arturo Contreras Mercader es abogado corporativo y notario público. Ejerce profesionalmente como abogado desde 2015 y cuenta con más de diez años de experiencia en asuntos corporativos e inmobiliarios.
Desde septiembre de 2022 es titular de la Notaría Pública número 12 del Estado de Quintana Roo, con domicilio en Cancún. Su actividad comprende compraventas, regímenes de propiedad en condominio, constitución de empresas, contratos, poderes, testamentos, fideicomisos y otros actos empresariales y patrimoniales. Actualmente trabaja en una iniciativa de formación jurídica dirigida a brokers y asesores inmobiliarios.
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