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UBICADA ENTRE MONTAÑAS Y VALLES VERDES

Un pedazo de literatura en venta: la histórica casa de Concha Espina busca nuevo dueño

Esta vivienda es, en cierto modo, un capítulo vivo de la historia literaria española, uniendo patrimonio, memoria y la posibilidad de un proyecto único

José Antonio González Gómez 19 Sep 2025 - 08:00 CET
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En el corazón de Cantabria, entre montañas y valles verdes, se esconde la Casa de Luzmela, la antigua residencia de Concha Espina, una de las escritoras más influyentes del siglo XX en España. Esta propiedad, impregnada de historia y cargada de simbolismo, ha salido al mercado por 895.000 euros, despertando el interés tanto de amantes de la literatura como de inversores.

La casa representa un ejemplo de la arquitectura cántabra de finales del XIX y es un emblema cultural. Comprar esta vivienda es, en cierto modo, adquirir un capítulo vivo de la historia literaria española, uniendo patrimonio, memoria y la posibilidad de un proyecto único.

Mazcuerras: un enclave con historia y encanto

Mazcuerras, conocido por su entorno natural privilegiado y su cuidado casco urbano, es uno de los pueblos con más encanto de la Costa Occidental de Cantabria. Su ubicación junto al río Saja, rodeado de montes y praderas, lo convierte en un lugar perfecto para quienes buscan combinar la tranquilidad rural con la cercanía a servicios y comunicaciones. A pocos kilómetros se encuentran localidades emblemáticas como Cabezón de la Sal, Ruente o Comillas, así como el acceso tanto a la costa cántabra como a los Picos de Europa.

El pueblo no es únicamente bello por su entorno, sino también por su valor cultural. Gracias a Concha Espina, este municipio quedó inmortalizado bajo el nombre literario de Luzmela, lo que ha dado un aura especial a la localidad.

Una casona de 1890 con alma propia

La vivienda fue construida alrededor de 1890 y conserva todo el carácter de las casonas cántabras de finales del XIX. Con una superficie de 300 m2 distribuidos en tres plantas y asentada sobre una parcela de 950 m2, la propiedad destaca por su amplitud y su autenticidad.

En el interior, se mantienen elementos originales como los suelos pulidos de época, la carpintería de madera maciza y las chimeneas, que dotan de calidez a cada estancia. Estos detalles transmiten una sensación de viaje en el tiempo, al mismo tiempo que ofrecen una base sólida para quienes deseen adaptar la vivienda a las necesidades contemporáneas sin perder su esencia histórica.

Distribución pensada para vivir y crear

En la planta baja encontramos la cocina (pendiente de reforma), un baño completo, el salón principal y un distribuidor que conecta las estancias. Se trata de un espacio que, con la intervención adecuada, puede convertirse en una zona de convivencia moderna manteniendo el espíritu clásico del inmueble.

La primera planta es, probablemente, la más inspiradora: alberga tres dormitorios, un segundo baño y un gran salón con biblioteca y despacho. Este último espacio resulta ideal para quienes buscan un entorno de trabajo, ya que conserva la atmósfera de los años en los que Concha Espina escribía.

En la planta bajo cubierta, una sala diáfana con un tercer baño ofrece múltiples posibilidades: estudio artístico, dormitorio adicional o zona de descanso con vistas al entorno natural. Pasear por sus habitaciones es descubrir rincones donde, probablemente, nacieron ideas, personajes y escenas que marcaron la literatura española de principios del siglo XX.

Un legado literario entre muros

El valor intangible de esta propiedad la convierte en un bien cultural. Más allá de su uso como residencia privada, se trata de un espacio con potencial para convertirse en casa-museo, centro cultural o refugio artístico, atrayendo a visitantes y proyectos ligados a la memoria literaria. Para los amantes de la escritura y la cultura, vivir en esta casa significa integrarse en una tradición que trasciende lo material.

Jardín y entorno natural: un refugio verde

El jardín que rodea la vivienda es otro de sus grandes atractivos. Con más de 840 m2 de superficie, ofrece un espacio versátil, silencioso y cargado de encanto. Este entorno incrementa la privacidad y la calidad de vida, además de conectar de manera directa con el espíritu de la obra de Espina, en la que la naturaleza y el paisaje cántabro tienen un papel protagonista.

Además, la ubicación en suelo urbano consolidado garantiza buen acceso rodado y conexión con infraestructuras.

 

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