¿Famosos obsesionados por el sexo? Por supuesto, y aquí veremos algunos, ya que el interés por el sexo, en mayor o menor medida, es compartido por casi todos, aunque ciertas personan manifiestan una obsesión exagerada, cuanto no enfermiza, por la sexualidad y por todo lo que con ella se relaciona. Ello puede suponer un problema personal, familiar e incluso económico, hecho que sucede cada vez con mayor frecuencia. Conocidos casos de algunas famosas estrellas de la pantalla marcan esta tendencia, propia de nuestros tiempos. Frente a esta postura enfermiza, la práctica responsable de la sexualidad por parte de la mayoría, contribuye generalmente al equilibro personal y a la consecución de la codiciada plenitud en el recorrido por la vida.
Alrededor del 4 por ciento de la población es adicta al sexo, aseguran algunos estudios, por lo que la obsesión por la sexualidad y su entorno podría ser un grave problema social, aún cuando es un tipo de adicción que no suele confesarse: se manifiesta cuando ya es demasiado tarde: cuando ha destruido una relación de pareja o ha llevado a la ruina a una familia completa. Más de 18.000 millones de euros (3 billones de pesetas) se gastan anualmente en España en prostitución, pornografía o sexo compulsivo, todos ellos temas directamente y con frecuencia vinculados con la adicción al sexo.
(Si está ya ansioso por hacer el test, vaya a la página siguiente)
El gasto del sexo. Solo en Barcelona se gastan mensualmente más de 2,4 millones de euros (unos 400 millones de pesetas) en sexo, según declaró el Presidente de la Asociación de Adictos al Sexo en Rehabilitación de Cataluña (ACASEX). Este tipo de adicción, que no se suele hacer pública, está vinculada a una sensación de soledad y lleva una enorme carga de culpabilidad, por lo que suele precisar de ayuda psicológica cuando se quiere superar el problema. Muchos de los adictos son hombres casados, lo que agrava el conflicto, al estar inserto en ámbitos familiares: las esposas y los hijos sufren directamente las consecuencias. Por todo ello, ACASEX ha solicitado que la Sanidad pública incluya entre su lista de prestaciones el tratamiento de los adictos al sexo.
¿Es el sexo un problema? Algunos de los conflictos que suele causar la adicción al sexo son las disfunciones sexuales, la ansiedad, la pérdida de autoestima, los problemas para relacionarse o la transmisión de enfermedades sexuales. Igualmente, la adicción al sexo está en el origen de muchas violaciones, casos de pederastia o incluso puede ser una de las causas de ciertos suicidios. Esta enfermedad se podría considerar que está en auge en estos momentos, casi de moda, como vemos con frecuencia en las noticias del corazón, donde se informa de cómo rutilantes estrellas ingresan en sofisticadas clínicas de “desintoxicación al sexo”.
Frente a la sexualidad vista como enfermedad, la práctica responsable de la sexualidad por parte de la mayoría de la población, marca la diferencia, al contribuir generalmente al equilibro personal y a la consecución de la codiciada plenitud que todos pretendemos en nuestro recorrido por la vida. Sin perder de vista los aspectos morales y las convicciones de cada cual, ni tampoco los cambios en los comportamientos sexuales que hoy día deben asumirse, de cara a la práctica del sexo seguro para frenar el auge de graves enfermedades como el sida, la sexualidad no debe relegarse al baúl de los recuerdos, pero tampoco convertirla en una obsesión prioritaria: una práctica responsable, alejada de la represión, es posiblemente el mejor camino posible.
FAMOSOS ADICTOS AL SEXO
· Michael Douglas, además de haber recibido de su padre, Kirk Douglas, los genes de gran actor, también parece haber recibido los de una agitada vida social. En 1992 estuvo recluido en la clínica Sierra Tucson de Arizona, para rehabilitarse de su adición al sexo. Su esposa, Diandra Luker, a la que conoció en 1977 en la fiesta de inauguración del periodo presidencial de Jimmy Carter, lo había encontrado en la cama de su propia casa con una amiga suya.
· El actor David Duchovny (Expediente X) ha sido identificado como uno de los grandes adictos al sexo de Hollywood, al menos hasta que se casó con la actriz Tea Leoni. Fueron sonados sus romances y enfados con Winona Ryder y Gilliam Anderson.
· Dennis Rodman, el jugador de baloncesto de la NBA, declaró que “el sexo es el 50 % de la vida en la NBA; el dinero es el otro 50 %”.
· El futbolista Pelé, hablando de estos temas, declaró que para los atletas “el sexo en sí no es un problema, sino que lo que afecta es lo que se bebe y lo que se deja de dormir como consecuencia del sexo”.
· Se ha llegado a decir que el origen de los problemas entre Van Gogh y Gauguin durante su estancia en Arles estaban provocados por la adicción de ambos al sexo.
· La adicción al sexo también inunda los lugares de trabajo. Si no, que se lo pregunten a Bill Clinton, quien a partir de su conocido escándalo con Mónica Lewinsky contribuyó en gran medida a difundir los problemas de los adictos al sexo.
· Actualmente se han llevado a cabo algunas películas o proyectos de films sobre la adicción al sexo, como “Sex, Lies & Obsession”, protagonizada por Lisa Rinna (Melrose Place) o “A Dirty Shame”, una película del polémico John Waters sobre la adicción al sexo en un entorno obrero.
· En la otra punta, podemos ver en las pantallas al nuevo ídolo juvenil, Josh Hartnett, quien, tras sus éxitos bélicos en “Pearl Harbor” y “Black Hawk derribado” trata de dejar de practicar sexo durante “40 días y 40 noches”.
LEYENDO DE SEXO.
· Monogamia, de Adam Phillips (Editorial Anagrama, 1998): una colección de aforismos, llenos de inteligencia, a camino entre la paradoja y la inquietud, sobre la monogamia y la promiscuidad, dos versiones de la utopía, en opinión del iconoclasta autor. Tras su obra anterior sobre el coqueteo, titulada aquí “Flirtear”, este psicoanalista, que combina astutamente a Freud con Shakespeare, plantea una serie de pensamientos sobre las parejas tan sorprendentes como alejados de los lugares comunes.
· Sexualmente hablando (artículos escogidos sobre sexo) , de Gore Vidal (Editorial Mondadori, 2001): el reconocido novelista y ensayista estadounidense recoge en esta obra catorce ensayos y tres entrevistas que ofrecen un auténtico recorrido por los temas más candentes de la sexualidad de las cuatro últimas décadas. Con puntos de vista a ratos provocadores y atrevidos, realiza el autor una visión crítica de las opiniones y obras de sus contemporáneos, pudiéndose seguir un recorrido por la evolución del pensamiento sobre el sexo lleno de nombres conocidos.
¿CÓMO ES NUESTRA CONDUCTA AFECTIVA?
Un estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) nos ayuda a conocer algunas de las claves del comportamiento que en términos generales tenemos los españoles en cuando a actitudes y conductas afectivas se refiere:
· Un 71 % de los españoles tiene actualmente una relación de pareja, y sólo el 3 % de los adultos no la ha tenido nunca.
· El 82 % considera que “si se ama verdaderamente, se es fiel a la pareja siempre”.
· La mayoría ha conocido a su pareja a través de familiares o amigos, por conocerse de modo casual, vivir cerca o por trabajar o estudiar en el mismo lugar.
· El 69 % se fueron enamorando poco a poco, aunque un 23 % dice que fue un “flechazo”, nada más conocerse.
· Las cualidades que más se aprecian en la pareja son, por este orden, su carácter, su fidelidad sexual, sus creencias y valores ante la vida y su atractivo físico.
· Las estrategias de seducción más habituales son mostrarse interesado por sus cosas, decirle cosas que le gustan, mostrarse atraído u ofrecerle ayuda.
· El 91 % de los que tienen una relación de pareja dice estar bastante o muy satisfecho con dicha relación.
El test en la página siguiente.
TEST: ¿ESTÁ OBSESIONADO/A CON EL SEXO O LO ESCONDE EN EL BAÚL DE LOS RECUERDOS?
La sexualidad es una parte importante de nuestra vida aún cuando su relevancia va variando según las distintas etapas de la misma. Desde el despertar de la sexualidad, con el inicio de la pubertad, hasta la senectud, el recorrido vital experimenta fluctuaciones en cuanto a la preponderancia del sexo. Variaciones que no son iguales para todos, ya que en cada persona pueden tener distinta intensidad y relevancia. ¿En dónde estamos nosotros mismos? ¿Es usted en estos momentos, independientemente de su edad, una persona obsesionada por el sexo, o lo tiene relegado en el baúl de los recuerdos? El test que le proponemos que cumplimente puede orientarle acerca de su situación en este ámbito, o al menos hacerle reflexionar sobre cómo maneja su relación con la sexualidad? Conteste a todas las preguntas, sin omitir ninguna, y cuente el número de respuestas de cada color obtenidas, para leer la interpretación que le corresponda.
1. ¿Cree que las relaciones sexuales deben estar destinadas esencialmente a la procreación o que puede haber relaciones solo por búsqueda de placer?
a) El sexo solo está para dar y recibir placer; todo lo demás son tonterías, y más ahora, con los bebés probeta.
b) Las relaciones sexuales tienen valor en sí mismas, más allá de la procreación, tanto en sí, como por la realización que suponen para la persona individual y para el mantenimiento de la pareja.
c) El único sentido de la sexualidad es la procreación; lo demás es vicio e ir contra la naturaleza.
2. ¿Qué opina de la promiscuidad sexual? ¿Cree que es posible mantener distintas relaciones a la vez?
a) No creo que la promiscuidad sea sana para uno mismo ni para una relación estable. Aunque se puede perdonar que alguna vez haya una infidelidad puntual.
b) La única forma sana de vivir la sexualidad es cambiar mucho de pareja. Los tríos son aún mejor.
c) En contra de lo que decía Antonio Machín, creo que no se pueden tener dos amores a la vez “y no estar loco”.
3. ¿Tiene costumbre de consumir pornografía, ya sean revistas, vídeos, Internet, etc.?
a) En alguna ocasión lo he hecho, aunque no sea mi práctica habitual.
b) Nunca haría semejante cosa.
c) Naturalmente, no soy ningún reprimido.
4. ¿Suele pensar en sus compañeros o compañeras de trabajo como parejas sexuales?
a) No se deben mezclar las cosas: el trabajo es sagrado y no se debe ni rozar con el vicio.
b) El tiempo del bocadillo da para mucho. Es normal utilizarlo para mantener sexo, solo o acompañado.
c) Aunque en términos generales no creo que sea bueno, alguna vez me he sentido atraído/a por alguna persona de mi ámbito laboral.
5. ¿Qué opina de la masturbación?
a) Es algo muy sano, que todo el mundo debe practicar de modo habitual, sino quiere volverse loco.
b) Es una práctica sexual, tan admisible como cualquier otra y depende del libre albedrío de cada uno.
c) Un vicio que solo se podría perdonar a un adolescente.
6. ¿Se suele construir imágenes mentales cuando hace el amor?
a) No caigo en ese tipo de aberraciones.
b) No de modo habitual, aunque sí me vienen a veces imágenes a la cabeza.
c) Entre el vídeo porno, la música sexy y los espejos que tengo estratégicamente instalados, no me caben en la cabeza más imágenes.
7. ¿Qué opina del nudismo?
a) Me parece bien, aunque no necesariamente ha de estar asociado con practicar sexo.
b) Lo más natural: ideal para poner las cosas fáciles.
c) Una perversión inadmisible.
8. ¿Ha interferido alguna vez su conducta sexual con su vida familiar, laboral o social?
a) Salvo un par de divorcios y alguna bronca con la policía, poca cosa.
b) No.
c) ¿Cómo se atreve a preguntarme eso?
9. Pensando en una relación de pareja estable, ¿qué frecuencia de relaciones sexuales le parecería normal?
a) Una vez al año, en época fértil.
b) Varias veces al día.
c) Una o dos veces por semana.
10. ¿Cree que es imprescindible el sexo para mantener una relación de pareja?
a) Naturalmente que no.
b) Aunque es muy importante, no tiene por qué ser siempre imprescindible.
c) Naturalmente que sí.
Las respuestas se analizan en la página siguiente.
Respuestas:
1. a) Rojo. b) Verde. c) Azul.
2. a) Verde. b) Rojo. c) Azul.
3. a) Verde. b) Azul. c) Rojo.
4. a) Azul. b) Rojo. c) Verde.
5. a) Rojo. b) Verde. c) Azul.
6. a) Azul. b) Verde. c) Rojo.
7. a) Verde. b) Rojo. c) Azul.
8. a) Rojo. b) Verde. c) Azul.
9. a) Azul. b) Rojo. c) Verde.
10. a) Azul. b) Verde. c) Rojo.
INTERPRETACIÓN DE LOS RESULTADOS.
· Mayoría de rojos: Por su tipo de respuestas, parece usted una persona realmente obsesionada con el sexo, y ello en mayor medida cuanto más puntos rojos haya acumulado. Le conviene recordar que, en lo que al sexo se refiere, no es cuestión de probarlo todo para ser feliz, sino que se trata de encontrar uno su propia vía, las cosas que le satisfagan. No hay que ser excesivamente impulsivo, lo cual no quiere decir ser una monja de clausura… Disfrute, pero haga disfrutar: piense que en la moderación hay una solución. Le conviene diversificar sus intereses y aficiones: aunque el sexo sea importante, hay más cosas en la vida.
· Mayoría de verdes: Es usted una persona que sabe vivir su sexualidad en líneas generales con moderación y equilibrio. Se podría decir que está usted en una actitud correcta, entendiendo lo que es la sexualidad: no es usted una persona reprimida, pero tampoco un adicto al sexo: si mantiene su comportamiento, respetando a su pareja eventual o habitual, estará en la línea de encontrar relaciones placenteras y completas, tanto en lo que se refiere a su vida sexual en sí, como a su relación de pareja o a su equilibrio emocional.
· Mayoría de azules: Lejos de ser usted una persona adicta al sexo, parece estar más bien en el lado opuesto: quizás no haya encontrado el modo de acercarse correctamente a su sexualidad, porque parece estar dominado con ideas represoras hoy día más que anticuadas. Puede que esté anclado en el pasado, que sea demasiado moralista o que viva enfrascado en su vida interior: lógicamente usted es libre de hacer lo que quiera, pero piense si se está reprimiendo y desviando el problema a otros aspectos de su vida. En cualquier caso, haga un esfuerzo por respetar las opciones sexuales de los demás.
· Empate de rojos y verdes: Lea las respuestas correspondientes a ambos colores, y aplique a su caso los aspectos que correspondan. Se encuentra usted dentro de la normalidad, aunque le otorga al sexo una importancia en la vida superior al de otras personas.
· Empate de verdes y azules: Lea las respuestas correspondientes a ambos colores, y aplique a su caso los aspectos que correspondan. Se encuentra usted dentro de la normalidad, aunque quizás trate de minimizar la importancia de la sexualidad en mayor medida de lo que lo hacen otras personas. ¿No nota que se reprime a veces más de lo que quisiera?
· Empate de rojos y azules: Revise si ha respondido correctamente y con sinceridad, porque no es normal que combine formas de pensar de una persona obsesionada con la sexualidad con otras propias de una persona reprimida en este sentido. A no ser que no sea usted una persona muy poco equilibrada…
· Empate entre los tres colores: revise sus respuestas, porque habrá dejado alguna pregunta sin contestar.
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