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¿Está usted estresado? TEST

Juan Luis Recio 30 Mar 2007 - 12:21 CET
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Aumento de la frecuencia y de la fuerza del ritmo cardíaco, incremento en la liberación de glóbulos rojos, más rápida liberación del azúcar almacenada en el hígado, aumento de la capacidad respiratoria, mayor dilatación de las pupilas, superior velocidad en la coagulación de la sangre en previsión de heridas, número incrementado de linfocitos en circulación… ¿Estamos hablando de la respuesta al estrés, la forma castellanizada del término inglés stress, que significa algo así como tensión, y que la Real Academia Española define como la “situación de un individuo, o de alguno de sus órganos y aparatos, que, por exigir de ellos un rendimiento superior al normal, los pone en riesgo próximo de enfermar”?

(Si quiere hacer el test ya, pase a la página siguiente)

Evidentemente que sí, aunque lo curioso de este listado es que estas respuestas dadas por el organismo son las que dio en 1911 un gato, protagonista del experimento realizado por el científico norteamericano Walter Cannon, pionero en buscar las respuestas fisiológicas a las situaciones de estrés. El gato, ante la amenazante presencia de un perro, incrementó sus niveles de adrenalina de cara a poder emitir una respuesta ante la amenaza, respuesta que esencialmente, en opinión del experto, podía ser de ataque o de huida (fight o flight es la expresión anglosajona). Una vez que la situación de amenaza concluía, todas las variables alteradas volvían a la normalidad.

El síndrome de estar enfermo. Posteriormente, Hans Selye, médico de origen austriaco, publicó un artículo en 1936 en la prestigiosa revista Nature, donde sentó las bases del estrés desde el punto de vista clínico, definiéndolo como “la respuesta no específica del organismo a toda demanda que se le haga”.

Selye, cuando era todavía un joven estudiante de medicina, observó que todos los enfermos a los que estudiaba, independientemente de su enfermedad específica, tenían una serie de síntomas comunes, como cansancio o pérdida de apetito, síntomas que asoció al mero hecho de estar enfermo, como un síndrome añadido a la enfermedad principal. Posteriormente, tras trasladarse a Estados Unidos y Canadá, experimentó con ratas de laboratorio para comprobar los efectos del ejercicio físico extenuante en estos animales, efectos que resultaron ser, entre otros, la mayor producción de adrenalina o la presencia de úlceras gástricas, asociadas al estrés biológico. Más adelante, Selye trasladó estos hallazgos al hombre, descubriendo que también las demandas de carácter social y las amenazas del entorno contribuyen a provocar el trastorno del estrés.

Un cambio acelerado. De hecho, estas demandas sociales y amenazas del entorno se han incrementado enormemente a lo largo del siglo XX, generando el estrés como una de las consecuencias no deseadas de este proceso. Recordemos que durante miles de años el hombre vivía de un modo similar, generación tras generación, utilizando más o menos las mismas herramientas y disfrutando de unas similares condiciones de vida. Se tardaran miles de años en perfeccionar la lanza, en desarrollar el arco y la flecha o en iniciar los cultivos agrícolas.

Frente a ello, una persona que hubiera vivido desde 1901 a 2000 habría visto nacer y desarrollarse la radio, la televisión, los ordenadores, los automóviles, los aviones, las naves espaciales, la llegada a la Luna, la inseminación in vitro, la clonación, el desciframiento del genoma humano, dos guerra mundiales, las armas nucleares, Internet, la realidad virtual, el 11S, el 11M y un largo etcétera.

Tras pequeños cambios durante miles de años, en solo un siglo se ha producido una transformación ingente que parece no tener fin. Las dificultades de asimilación de esta acelerada realidad podrían estar en la raíz del problema del estrés, que puede afectar hoy día a millones de personas en todo el mundo, viéndonos a nosotros mismos como los perros estresantes y los gatos estresados que evocan el primer experimento del fisiólogo Walter Cannon.

EL ESTRÉS LABORAL, UN ESTRÉS ESPECÍFICO

Dentro de los distintos tipos de estrés que se suelen considerar, es muy relevante el caso del estrés laboral, que es el ocasionado por agentes estresantes derivados directamente del trabajo. Es tal su importancia que las actuales tendencias en la promoción de la seguridad e higiene en el trabajo incluyen, más allá de los riesgos físicos, químicos o biológicos, los diversos factores psicosociales que pueden provocar estrés. Los principales factores que pueden ocasionar estrés laboral son los siguientes:

· Las dificultades en el trabajo, el desempeño de funciones contradictorias, los cambios tecnológicos, el exceso de responsabilidad, y otros factores relacionados con el propio desempeño de la actividad laboral.

· El liderazgo inadecuado, las coacciones, la falta de reconocimiento o la ausencia de incentivos y otros factores relacionados con la dirección de la empresa.

· Los rumores, el exceso de burocracia, la mala planificación y otros factores relacionados con la organización.

· La multiplicidad de actividades, el exceso de rutina, los ritmos de trabajo apresurados y otros factores relacionados con las tareas.

· La falta de compañerismo, los menosprecios, la falta de espacio físico y otros factores relacionados con el medio ambiente de trabajo.

· Aspectos relacionados con la jornada laboral o con otros factores como falta de soporte jurídico, falta de seguridad en el trabajo, etc.

Para solucionar estos problemas, hay una Directiva Marco de la Unión Europea sobre Salud y Seguridad, que obliga al empresario a reconocer los factores de estrés y a corregirlos. En el caso de nuestro país, la normativa comunitaria está adoptada en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales de 1995.

ESCALA DE SITUACIONES VITALES GENERADORAS DE ESTRÉS

En 1967, Thomas Holmes y Richard Rahe establecieron una escala del estrés, que permitía medir el nivel de estrés de cada persona mediante puntos asignados a una serie de incidencias vitales. La serie de circunstancias consideradas por los autores, ordenadas de mayor a menor peso, se ofrecen a continuación, según la versión ofrecida por el Departamento de Salud del Gobierno de Navarra:

· Fallecimiento de la pareja

· Divorcio o separación

· Encarcelamiento

· Fallecimiento de allegados

· Enfermedad o accidente

· Inicio de vida en pareja

· Despido

· Cuidar de otra persona

· Jubilación

· Enfermedad de allegados

· Embarazo

· Trastornos sexuales

· Nacimiento en la familia

· Reajuste en el trabajo

· Cambios en la economía

· Discusiones con la pareja

· Hipoteca o préstamo

· Hijo o hija que se va de casa

· Problemas con los suegros

· Rendimiento excepcional

· Cambios en el trabajo de la pareja

· Comienzo o final de la escuela

· Cambios en las condiciones de vida

· Problemas con el jefe o la jefa

· Cambios de residencia, trabajo o escuela

PERO, ¿CUÁNTOS TIPOS DE ESTRÉS HAY?

· ESTRÉS POSITIVO Y NEGATIVO: se llama estrés positivo, o eustrés, a la tensión creativa generada al llevar a cabo acciones con profundo significado personal que cambian la realidad actual y permiten alcanzar una visión positiva del futuro o de la misión personal que una persona pueda establecer. El estrés negativo o distrés, en cambio, se produce al realizar acciones sin significado y que no contribuyen a alcanzar una visión de futuro o a una misión personal.

· EL ESTRÉS EN LA MEDICINA: en medicina se suele distinguir el estrés agudo, la forma de estrés más común, que puede ser incluso estimulante en pequeñas dosis, el estrés agudo episódico, correspondiente a individuos de vida desordenada, que parecen estar inmersos en la crisis y el caos, y el estrés crónico, un estrés creciente que acaba destruyendo el cuerpo, la mente y la vida.

· EL “BURN OUT”: cuando una persona está expuesta a una situación particularmente estresante durante mucho tiempo o una serie sucesiva de situaciones estresantes, puede desarrollar el síndrome de “burn out” (estar quemado), que se manifiesta por un agotamiento emocional, una despersonalización, un reducido sentido del logro y una tendencia al cinismo. Si no se trata adecuadamente, el “burn out” acaba en depresión o en otros problemas médicos.

CONSEJOS PARA DISMINUIR EL ESTRÉS

· Buena alimentación

· Buena hidratación

· Suplementos vitamínicos

· Técnicas de relajación

· Meditación o yoga

· Reducir el exceso de actividad

· Reducir la ingesta de estimulantes, alcohol y café

· Identificar las causas y reducir su intensidad

· Ejercicio físico o paseo

· Actividades culturales

· Actividades sociales lúdicas y relajadas

· Dormir lo suficiente

· Plantearse solo metas realistas

· Buscar apoyo emocional

· Estar preparado para los fracasos

· Concederse premios y satisfacciones

LIBROS FRENTE AL ESTRÉS

· Sabios consejos para mantener la calma, de Paul Wilson (Salamandra, 2000): un pequeño libro de bolsillo del que se han vendido ya casi dos millones de ejemplares en todo el mundo, con consejos prácticos para calmarse y alcanzar el sosiego hasta en los momentos más difíciles.

· El estrés. Nuevas técnicas para su control, de Francisco Javier Labrador (Grupo Correo de Comunicación, 1996): el catedrático de Psicología Clínica de la Universidad Complutense expone cómo las respuestas de las personas ante el estrés producen alteraciones en su salid, que se pueden controlar tanto de modo preventivo como terapéutico.

· El último trayecto de Horacio Dos, de Eduardo Mendoza (Seix Barral, 2002): seguir las aventuras del Comandante Horacio Dos en su nave espacial, llena de Delincuentes, Mujeres Descarriadas y Ancianos Improvidentes, es una de las mejores terapias posibles contra el estrés, propiciada por el humor al estilo de “Sin noticias de Gurp” que ofrece esta reciente novela.

El test en la página siguiente.


TEST: ¿CÓMO SE MANEJA FRENTE AL ESTRÉS?

En la sociedad actual, y no solamente en el mundo desarrollado sino también en los países más pobres (no tener para comer, además, y aunque parezca sarcástico, produce estrés), el estrés es hoy día nuestro permanente compañero de viaje. Por ello, lo que resulta relevante es cómo nos manejamos frente a él, ver si nos perjudica o si, por el contrario, sabemos aprovecharlo a nuestro favor. Por ello, más allá de las causas del estrés que podemos observar en la escala de Holmes y Rahe, podremos utilizar este test para descifrar si sabemos utilizar las técnicas más adecuadas para enfrentarnos al estrés y sus problemas. Con ayuda de este test, puede descubrir cuál es su situación en relación con el manejo del estrés. Si no encuentra una respuesta que se adecue exactamente a su punto de vista, procure elegir siempre una opción, la que más próxima esté a lo que usted piensa, aunque no coincida exactamente con lo que usted piensa o hace.

1. ¿Se siente apoyado por su familia, mantiene buenas relaciones dentro de su hogar y en el entorno familiar más cercano?

a) Mis relaciones dentro del hogar son relativamente buenas, aunque no con todos sus miembros ni en todos los momentos.

b) Vivo solo/a y prácticamente no mantengo relaciones con familiares cercanos.

c) Somos una piña. Mis seres queridos comparten conmigo la vida en toda su plenitud, ayudándonos mutuamente.

2. ¿Practica usted de modo habitual alguna afición o realiza periódicamente actividades sociales?

a) Tengo algún hobby que practico con asiduidad y pertenezca a algún club social o deportivo.

b) Aunque tengo algunas aficiones, no las practica tanto como debería, debido a mi ritmo de vida.

c) Aparte de ver la tele y bajar al bar, poco tiempo queda para esas cosas.

3. ¿Tiene usted un peso adecuado a su sexo, edad y estatura?

a) Soy excesivamente delgado o con sobrepeso o problemas de obesidad.

b) No estoy muy seguro, ya que no me peso con frecuencia, pero creo estar dentro de la media.

c) Mi índice de masa corporal está más o menos dentro de la normalidad.

4. ¿Se mantiene en forma? ¿Suele hacer ejercicio habitualmente?

a) Intento hacer ejercicio de vez en cuando, pero no lo hago con la regularidad que debería.

b) Mi ritmo de vida no me permite dedicar tiempo a esas cosas.

c) Hago ejercicio más de cinco horas a la semana, repartido en dos o tres días. También practico técnicas de relajación.

5. ¿Cree que mantiene unos hábitos alimenticios saludables?

a) Me resulta imposible. Alterno comidas rápidas con largas comidas de negocios.

b) Me preocupo de mantener una dieta equilibrada y de tener una estabilidad en los horarios de comidas.

c) Intento comer un poco de todo, especialmente productos sanos, pero no siempre lo consigo.

6. ¿Dispone de espacio y tiempo para realizar actividades para su propio disfrute personal?

a) Tengo en casa un espacio reservado solo para mí y dedico una hora diaria a mis actividades personales.

b) En la vida actual es una utopía pensar en esas cosas, propias de la Edad Media.

c) De vez en cuando hago cosas que me gustan, pero la rutina diaria muchas veces me lo impide.

7. ¿Es usted fumador o fumadora, o suele beber alcoholes fuertes?

a) Estoy intentando o quisiera dejar de fumar. Salgo de copas de vez en cuando.

b) No fumo nunca, aunque suelo tomar un poco de vino con las comidas.

c) Soy fumador empedernido. Salgo de copas todas los fines de semana.

8. ¿Qué tal duerme usted habitualmente?

a) Más o menos bien, aunque algunas veces tomo alguna pastilla.

b) Como un lirón.

c) Bien cuando tomo somníferos.

9. ¿Suele llevarse trabajo a casa?

a) Siempre, especialmente los fines de semana.

b) Nunca, me lo he planteado como objetivo.

c) Normalmente, no, aunque sí en algunas ocasiones.

10. ¿Suele vivir situaciones de ansiedad? ¿Tiene miedos o fobias?

a) No, mi forma de vida es relajada y tranquila.

b) Sí, la vida actual es conflictiva y peligrosa; hay que estar siempre en guardia.

c) De vez en cuando pierdo los nervios.

Las respuestas se analizan en la siguiente página.


Puntuación: cuente los puntos de cada color que consigue:

1. a) Azul. b) Rojo. c) Verde.
2. a) Verde. b) Azul. c) Rojo.
3. a) Rojo. b) Azul. c) Verde.
4. a) Azul. b) Rojo. c) Verde.
5. a) Rojo. b) Verde. c) Azul.
6. a) Verde. b) Rojo. c) Azul.
7. a) Azul. b) Verde. c) Rojo.
8. a) Azul. b) Verde. c) Rojo.
9. a) Rojo. b) Verde. c) Azul.
10. a) Verde. b) Rojo. c) Azul.

Resultados:

· Mayoría de rojos: sus respuestas denotan que no sabe usted manejar bien las situaciones de estrés, y ello en mayor medida conforme más puntos rojos haya acumulado en sus respuestas. Trate de recapacitar en su estilo de vida y en sus actitudes, porque de lo contrario el estrés le puede acarrear problemas. Si está en alguna situación especialmente conflictiva, solicite consejo o ayuda. Trate de relajarse de vez en cuando y organizar mejor su tiempo.

· Mayoría de azules: es usted una persona que realiza esfuerzos para no ser vencido por el estrés, pero que no acaba de conseguirlo del todo. A lo largo de su vida irá combinando épocas de estrés agobiantes con otras más relajadas, hecho que también le sucederá a lo largo del día. Trate de pensar en cómo se maneja en los momentos más satisfactorias, para corregir su comportamiento en los que más le agobian e irá mejorando en su equilibrio interior.

· Mayoría de verdes: parece ser usted una persona que sabe llevar un buen manejo del estrés, utilizarlo a su favor y llevar una vida relajada y en equilibrio, y ello en mayor medida conforme más puntos verdes haya acumulado en sus respuestas. Siga por ese camino y la vida le resultará satisfactoria y, dentro de lo posible, feliz.

· Empate de verdes y azules: le conviene leer los resultados correspondientes a los dos colores. Es usted una persona relativamente equilibrada, que sabe hacer un buen manejo del estrés, salvo en algunas situaciones puntuales, que no le costará superar con un pequeño esfuerzo.

· Empate de rojos y azules: le conviene leer los resultados correspondientes a los dos colores. Es usted una persona que no maneja adecuadamente el estrés en líneas generales. Le conviene sosegar su ritmo de vida y buscar satisfacciones personales que incrementen la sensación de plenitud vital.

· Empate de verdes y rojos: es conveniente que lea usted los resultados correspondientes a los dos colores, ya que combina usted actitudes muy relajadas con otras dominadas por el estrés. No parcele su vida en compartimentos estancos, en todas las facetas debe intentar encontrarse a gusto y vivir equilibradamente.

· Empate de los tres colores: Debe haber dejado alguna pregunta sin responder o no habrá contado bien.

Juan Luis Recio

Blogger gastronómico y de tendencias, crítico de vinos (XL Semanal), letrista, sociólogo, mensista, poeta

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