El sabor del unicum recuerda, sí, al Jägermeister alemán, aunque no es tan dulce y resulta algo más terroso en el paladar. Zwack, la empresa fabricante, ha lanzado otro producto denominado Unicum Next, una bebida más ligera con tonos afresados. El mercado objetivo es el femenino, así como los paladares, puede que más delicados o menos acostumbrados a un sabor que nos puede resultar extraño, de la Europa occidental.
Si hacemos caso a la leyenda, la bebida fue presentada por un ancestro fundador de la empresa Zwack al Kaiser José II de Habsburgo, que al probarlo mencionó «Das ist ein Unikum!» («Esto es realmente único!»). De ahí, claro, el nombre.
En 1840, la familia Zwack estableció la primera fabrica de su licor en Pest. El licor es producido hoy en día por la misma empresa, siguiendo una fórmula secreta y sólo conocida por los miembros del linaje Zwack, aunque sí podemos decirle que la fórmula incluye más de 40 hierbas envejecidas en viejos barriles de roble.
Pasada la II Guerra Mundial y con la implantación del régimen comunista en Hungría, la fábrica de Zwack fue nacionalizada y sus propietarios se exiliaron en los EE.UU. , llevándose con ellos la receta. Durante este tiempo el Unicum fue producido con una fórmula diferente, de calidad mucho más baja y sin derechos de exportación, pues la familia Zwack consiguió ganarle al Estado húngaro sus derechos sobre la marca.
En 1989, con la caída del régimen comunista, Péter Zwack vuelve a Hungría e inicia de nuevo la producción con la fórmula original de Unicum.
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