"Mi vestido se incendió mientras corría lejos y yo no sabía lo que estaba pasando"
Laura Baty, de 18 años, está viva de milagro tras haberle explotado en plena cara un cigarrillo electrónico en el bar donde trabaja, en Richmond, capital estadounidese del estado de Virginia.
Uno de los clientes tuvo la brillante idea de cargarlo en el cargador de su iPad, con tan mala fortuna que cuando la joven fue a cobrarle la consumición le estalló muy cerca.
ESCAPÓ A TODO METER
La chica, como puede verse en el vídeo, corre presa del pánico. Según contó, el vestido se le prendió fuego y sufrió quemaduras en los brazos, aunque de carácter leve ya que la auxiliaron de inmediato sus compeñeros.
«Yo podía ver el fuego saliendo y sentí mucho calor. «Me puse a llorar histéricamente y mi brazo estaba todo negro. Mi vestido se incendió mientras corría lejos y yo no sabía lo que estaba pasando.»