Joel Miggler, de 23 años, no se corta un pelo a la hora de ‘fardar’ ante sus amistades. Y para ello no ha dudado en hacerse un agujero en una de sus mejillas, para poder comer así ‘de lado’ y quedarse con el personal.
Esta operación, por ende, le ha hecho cambiar su hábito alimenticio.
Este joven alemán solo puede comer trozos pequeños de carne, y debe usar tapones para poder ingerir alimentos.
LA LENGUA NO SE QUEDA CORTA
Además de su último invento, un piercing expansor que le permite ingerir alimentos por la mejilla, Joel Miggler cuenta con varios pendientes en el rostro y expansores en la nariz, boca y orejas.
Por si fuese poco, se ha dividido la lengua en dos como si se tratase de un reptil.
A la hora de besar a su novia, como está mandado, debe ponerse de costado, tal y como ilustra el vídeo que acompaña estas líneas.
Más en Gente
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home