Andrea Casiraghi, un papá en plena forma durante una divertida jornada en alta mar. El hijo de Carolina de Mónaco demostró sus dotes de saltador lanzándose de cabeza al mar desde lo alto de la embarcación. Sin miedo a las alturas, demostró estar estupendo físicamente.
El príncipe y su mujer Tatiana Santo Domingo están disfrutando de unos días de descanso en Ibiza, isla a la que han viajado en varias ocasiones solos y en compañía de amigos. De hecho, antes de conocer a Tatiana, el hijo de Carolina de Mónaco ya se había dejado ver en la isla pitiusa, donde su melena rubia, sus pareos de colores y sus camisas blancas de lino no pasaban desapercibidas.
La pareja ha vuelto a surcar las aguas ibicencas pero en esta ocasión ya no son dos jóvenes ricos y despreocupados sino un matrimonio casado, en dos ocasiones, y con un hijo de un año. Por lo tanto es de suponer que no disfrutarán tanto de la noche ibicenca y que preferirán aprovechar el sol y el excelente clima de las islas pitiusas.
SE TIRÓ DE CABEZA DESDE LO ALTO DE LA EMBARCACIÓN
Fue en ese momento cuando vimos al joven tirarse de cabeza. Lució su torso enfundado en un bañador con los colores de la bandera de guinea. Andrea, apasionado de los tatuajes, llevaba tatuado un armadillo en la zona del costado.
Hasta allí viajaron más de 300 invitados, incluyendo a la actriz española Macarena Gómez y su marido Aldo Comas, gran amigo del novio.
Cinco meses antes, el 31 de agosto de 2013, la pareja había contraído matrimonio por lo civil en el Principado de Mónaco, en una ceremonia por todo lo alto en la que también reunieron a cientos de familiares y amigos.
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