Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

MAR DE AMORES

Marta Ortega y una separación nada amistosa y orquestada

La niña bonita de Amancio Ortega ha pasado las Navidades con sus padres después de decir adiós, definitivamente, al que hasta ahora había sido su marido. ¿Cómo se ha organizado todo?

Mar Yuste 05 Ene 2015 - 04:35 CET
Archivado en:

Ha sido un varapalo para la joven Marta Ortega. La hija de Amancio Ortega y su segunda mujer, Flora, ha visto cómo, tan sólo tres años después, su matrimonio con el jinete Sergio Álvarez Moya se ha truncado.

Los rumores sobre una de las herederas del imperio Inditex llevaban un tiempo circulando por los mentideros del corazón y, al final, por mucho que han intentado disipar estos dimes y diretes, se ha visto que la crisis -y posterior separación- era cierta.

De hecho, estas Navidades ya las han pasado separados. Marta junto a su familia en A Coruña y Sergio, después de cerrar algunos negocios relacionados con los caballos, con la suya.

La crisis matrimonial de Marta Ortega se ha convertido en un cisma de comunicación más. En un objetivo, perfectamente orquestado, por el buen hacer de la familia Ortega y sus expertos. Un problema que han querido llevar de la forma más discreta posible -como es lo habitual de la ex familia política de Álvarez- y por el que impusieron una serie de normas a seguir.

De la noticia se ha hecho eco La otra Crónica de El Mundo. El entorno cercano a Marta y Sergio, como se ha demostrado, parecía menos controlado y, al final, ha sido el que ha confirmado que el matrimonio entre estos dos aficionados a la equitación ha hecho aguas. Y, como quería Amancio, todo ha saltado poco antes de Nochevieja y en un momento informativo «bajo».

Pero, hasta entonces, han intentado poner diques a una ruptura que estaba claro que iba a saltar a los titulares de la prensa rosa.

La crisis, la separación en sí y, sobre todo, las razones de esa ruptura. Del fin de un matrimonio del que Sergio, dicen, quería sentirse libre, volver a vivir su vida como empresario lejos de la familia Ortega y de una Marta que estaba loca desde joven por un jinete, como veía Amancio, algo alocado.

Directrices

A seguir. Así de claro podría haberse mantenido Amancio Ortega en lo que se refiere a salvaguardar la privacidad de su hija y, sobre todo, de su nieto Amancio.

Por ello han mantenido durante unas semanas una actitud de «aquí no pasa nada» que, incluso, ha llegado a desorientar a la revista Hola. Recordemos que el semanario publicó un artículo en el que se afirmaba que la crisis entre Marta y Sergio estaba superada.

Unos días ganados durante los que hemos podido ver en diferentes competiciones a una Marta y a un Sergio todavía cómplices. Con algunos arrumacos. Eso sí, algo más envarados y con besos más forzados -que sabemos ver ahora que conocemos la realidad- que si entre ellos no pasase nada. Confusión y normalidad en una situación que ya no la tenía. ¿Era necesario?

Parece que sí, ya que, de esta manera, se ha tenido tiempo de hablar de los términos de la separación, de la pensión compensatoria que pide Sergio, del contrato prenupcial que salvaguardaría la fortuna de Marta y, sobre todo, de qué va a pasar con la custodia de Amancio.

Pero puede que no todo sea tan fácil. Quizás se presenten nuevas diferencias y otros problemas con los que lidiar.

SIGA LEYENDO EN EL SEMANAL DIGITAL

Más en Gente

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by