Más información
Desde el pasado 3 de abril, Ernesto de Hannover, jefe de la histórica Casa Real de Hannover y conocido por su turbulenta vida personal, se encuentra ingresado en la clínica Ruber Internacional de Madrid. Aunque no se ha emitido un diagnóstico oficial, se sospecha que su estado de salud está relacionado con las complicaciones derivadas de una operación de cadera a la que fue sometido en diciembre de 2024. Su entorno cercano ha mostrado una constante preocupación, reflejada en las visitas diarias que recibe de su pareja, Claudia Stilianopoulos, su hijo Christian y su nuera Sassa de Osma.
La situación es especialmente delicada debido al historial médico reciente del aristócrata alemán. Tras la cirugía, que en teoría debía ser rutinaria, surgieron complicaciones que afectaron gravemente su movilidad, obligándole a usar un andador y posteriormente un bastón. Aunque había hecho algunas apariciones públicas, como en el cumpleaños de Sassa de Osma, este nuevo ingreso hospitalario parece indicar un retroceso en su recuperación.
Un círculo cercano unido en torno al príncipe
A lo largo del fin de semana, Claudia Stilianopoulos, hija de la célebre socialité española Pitita Ridruejo, ha sido vista entrando y saliendo del hospital junto a Christian y Sassa. Las imágenes difundidas muestran rostros serios y preocupados, lo que refuerza la percepción de que el estado del príncipe es grave. No obstante, Claudia ha tratado de tranquilizar a los medios con declaraciones breves y cautelosas.
Mientras tanto, otras figuras importantes en la vida del príncipe han brillado por su ausencia. Ni Carolina de Mónaco, con quien sigue casado legalmente pese a llevar más de 15 años separados, ni su hija menor, la princesa Alexandra, han viajado hasta Madrid para visitarle. Este distanciamiento familiar subraya las complejas relaciones personales que han marcado la vida del aristócrata.
La relación entre Ernesto y Claudia: un amor tardío
Claudia Stilianopoulos ha sido una pieza clave en esta etapa reciente de la vida del príncipe. La artista plástica conoció a Ernesto hace tres años en Ibiza y desde entonces han compartido una discreta pero sólida relación. A pesar de su diferencia generacional y los altibajos propios del carácter temperamental del aristócrata, Claudia se ha mantenido como un apoyo incondicional.
Conocida por su talento artístico y su implicación social a través del proyecto Píos Project, Claudia representa un contraste con las turbulentas etapas previas en la vida sentimental del príncipe. Su relación ha sido descrita como una fuente de estabilidad para Ernesto, quien parece haber encontrado en ella una suerte de redención emocional.
Una figura controvertida y fascinante
A sus 71 años, Ernesto de Hannover es mucho más que un miembro destacado de la aristocracia europea. Nieto del último emperador alemán Guillermo II, su vida ha estado marcada por los excesos, los escándalos mediáticos y las tensiones familiares. Desde disputas legales con sus hijos mayores hasta episodios polémicos con paparazzis, el príncipe siempre ha sabido mantenerse en el ojo público.
En España, donde reside desde hace algunos años junto a Claudia, lleva una vida más tranquila pero no exenta de titulares. Se le ve frecuentemente disfrutando de los cafés madrileños o paseando por parques con su pareja. Sin embargo, los problemas médicos recientes han puesto un freno a esta aparente normalidad.
Diez curiosidades sobre Ernesto de Hannover
Para cerrar este repaso a la vida del príncipe alemán, repasamos algunas anécdotas y datos curiosos:
- Es bisnieto directo del káiser Guillermo II.
- Su relación con Carolina de Mónaco comenzó como una sorpresa para muchos debido al escándalo que generó abandonar a su primera esposa.
- Es conocido por sus explosivos enfrentamientos con fotógrafos y periodistas.
- En 2000 protagonizó uno de sus momentos más recordados al orinar sobre el pabellón turco durante la Expo Universal en Alemania.
- Su familia controla importantes patrimonios históricos como castillos y propiedades en Alemania.
- Ha sido acusado varias veces por sus hijos mayores por mal manejo del legado familiar.
- Es fanático declarado del arte moderno y coleccionista ocasional.
- Su matrimonio con Carolina nunca llegó a disolverse legalmente.
- A pesar de sus raíces alemanas e inglesas, lleva años integrado en el estilo relajado español.
- Posee ciudadanía alemana, británica y austríaca.
Con un pasado tan fascinante como controvertido, el futuro inmediato para Ernesto sigue siendo incierto mientras permanece bajo observación médica en Madrid. La atención está ahora puesta tanto en su salud como en las dinámicas familiares que podrían surgir alrededor suyo.
Más en Gente
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home