Más información
Durante muchos años, los homosexuales se vieron obligados a ocultar su condición para evitar rechazo social. Según ha relatado él mismo, a Fernando Tejero le costó mucho asumir su homosexualidad. El actor se pasó toda su infancia y juventud escondiendo su identidad sexual, según recoge el autor original de este artículo Diegoz en sq y comparte Manuel Trujillo para Periodista Digital.
Hasta tal punto, que el hecho de tener que disimular terminó marcando para siempre una de sus señas de identidad: la voz.
Así se lo contó el pasado viernes a Cayetana Guillén Cuervo en Cena con mamá, el programa de entrevistas que la actriz presenta en La 1 de TVE. Tal y como relató Tejero, recordaba su infancia como una etapa feliz porque estuvo “rodeado de amor”. Asegura que se sintió “un niño muy querido”… pero también recordó el daño que le hicieron los insultos de sus compañeros del colegio.
“Yo tenía mucha pluma de pequeño”, admitió. Así que, según contó él mismo, para disimularla solía forzar la voz “para demostrar que era un hombre”. Y aquel esfuerzo derivó en la ronquera que le conocemos hoy en día.
Además, por culpa del secretismo al que se vio obligado durante la adolescencia, también reveló que había llegado a tener “novias tapadera”. Chicas a las que quería, pero no deseaba: “Yo no entendía tampoco lo que me pasaba o no lo quería entender”, explicó.
El actor explicó lo que había supuesto para él ser un adolescente homosexual en una ciudad como la Córdoba de aquella época.
“Como estar en una cárcel. Una tormenta interior que te la comes tú solo, porque no se lo dije a nadie. Hasta que me fui a Madrid no tuve cojones de decirle a nadie me pasa esto.”
“Lo peor es que todavía existe parte de ese miedo”, confesó.
Más en Famosos
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home