Rosa Regàs, directora de la Biblioteca Nacional, ha dejado patente cuál es la Cultura por la que aboga: la del pensamiento único; es decir, la anticultura. Hasta ahora yo identificaba la Cultura con la diversidad, lo plural… con una paleta inagotable de colores. Por lo visto, para esta escritora, que ocupa una de las principales instituciones culturales de nuestro país, es precisamente lo contrario. Para ella, la Cultura equivale a un bloque de granito homogéneo e inquebrantable. En su gama de colores solo existen el blanco y el negro.
Si estos son los ‘intelectuales’ que ostentan hoy la elite y el panteón de las letras españolas… ¡qué pena! Es lamentable que una escritora se congratule de que “se vendan menos periódicos”, esto es, de que la gente se informe menos. Pero lo que ya roza el esperpento es que la directora de una institución que gira en torno a la lectura… ¡se alegre de que los españoles lean menos!
Sin embargo, lo más preocupante se ha producido después de tan brillantes declaraciones. Cuando se le ha preguntado a esta magna “intelectual” sobre lo que dijo, se “justificó” diciendo que sólo se refería “a los diarios de extrema derecha”. Y yo me pregunto, ¿cuáles son esos diarios de extrema derecha a los que se refiere?. ¿El ‘ABC’?, ¿’El Mundo’?, ¿’La Razón’?… Porque es evidente que a ‘El País’ no se refería, ya que ella misma aclaraba que se alegraba de que fueran menos leídos “los diarios críticos con el Gobierno”. Y ya es triste tener que introducirte en una mente tan siniestra para evaluar su peculiar baremo y comprender que los diarios “fascistas” a los que ella se refiere son aquellos que son leídos a diario por cientos de miles de personas… absolutamente bárbaros y totalitarios, según ella, claro.
Así pues, es descorazonador comprobar cómo una supuesta “intelectual” de nuestro tiempo aboga, en pleno ejercicio del cinismo, la demagogia y la hipocresía más descarnadas, por la desaparición de los medios “fachas”, que según ella no son los que pudieran defender una dictadura, sino que son aquellos que cometen la desfachatez tan increíble de criticar al Gobierno de su país.
Señora Regàs, váyase con su talante democrático a la Cuba de su seguramente admirado Fidel Castro (tranquila, usted tiene bula de “progre” oficial y nadie la acusaría de simpatizar con una dictadura) y deje su puesto a una persona que defienda una Cultura con mayúsculas, que es simplemente aquella que no es ni blanca ni negra.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA MARTÍNEZ
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