Desde hace dos años colaboro con la Oficina de Prensa del Obispado de Alcalá de Henares. Pues bien, hoy hemos organizado una rueda de prensa en la que nuestro obispo, Don Jesús Catalá, ha expuesto el planteamiento de la diócesis en el asunto de la financiación y la ‘X’ en la casilla de la Iglesia Católica. En un momento dado, a modo de curiosidad, Don Jesús ha contado que el sueldo medio de un sacerdote es de 800 euros. Dicho esto, y con un tono jocoso, ha aclarado: “Es más, un obispo sólo cobra algo más que un sacerdote, por lo que nuestro sueldo no llega ni a los mil euros. Qué queréis que os diga (entre risas), pero a mí no me da vergüenza decir que los obispos somos mileuristas”.
Lo sabía. Yo, como uno de los organizadores, estaba presente en una sala en la que no había más de seis periodistas. Pero en el mismo instante en que el obispo dije esa frase sabía que sería la portada de varios medios y con un sentido muy diferente del original. Efectivamente, la información de la delegada la agencia EFE ha sido copiada tal cual (esa es otra lacra del periodismo actual: el corta y pega de las informaciones de agencias) por varios medios digitales de carácter nacional. Todos titulaban así: “Los obispos somos mileuristas”. Sin embargo, lo que no dejaría de ser un titular llamativo y hasta simpático pierde toda su veracidad cuando se le añade este subtítulo tan malintencionado y deformador de la realidad: “El obispo de Alcalá de Henares se queja de lo poco que cobran los obispos”. ¿Quién se ha quejado de qué? ¡Pero si yo estaba allí y sólo constató una realidad sin ningún tipo de acritud!
¿Cuál es la consecuencia? Que ya nadie seguirá leyendo el conjunto de la crónica, en la que se recoge el resto de la información. Nadie sabrá ya nada de los numerosos gráficos, datos e informaciones relativas a la campaña “X tantos” que se han desgranado a lo largo de una larga rueda de prensa. No, ya sólo quedará la imagen de un obispo que se queja de su bajo sueldo. Y ello, más o menos discutible, no hará sino soliviantar los ánimos de quien habla de la “jerarquía rica y todopoderosa”.
Hoy he comprobado de primera mano cómo cualquier información relativa a los católicos sólo interesa si cuenta con el necesario sesgo que la deforme y la haga digna de ser devorada y ensalzada por aquellos que no pueden vivir sin atacar a la Iglesia Católica.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA
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