Conocidos los resultados electorales, solo cabe esperar que quienes concentrarán todo el poder político trabajen con altura de miras por salir de una situación extremadamente grave en nuestro país. Confío en Mariano Rajoy. Creo que es un hombre moderado, abierto, flexible y con altura de miras. En definitiva, es un político que apuesta por el sentido común como mejor método de trabajo.
De sus palabras tras la victoria electoral del PP por mayoría absoluta, me quedo con su mano tendida al resto de partidos y su rechazo explícito del sectarismo. Es algo que suele ser habitual en todos los presidentes electos, pero, por su talante, confío en que realmente sea así.
Como confío en que UPyD, que ha alcanzado el millón de votos y, mientras escribo, roza el tan importante grupo parlamentario propio, en la hora en que ha alcanzado su mayoría de edad, contribuya con fuerza al impulso de las políticas constructivas y sensatas. Al fin y al cabo, ése es su ADN: más unión, más progreso y más democracia.
El sistema, la democracia, ha vuelto a salir fortalecido, como siempre que se desarrollan con tranquilidad unas elecciones libres por sufragio universal. Hoy es una noche para la esperanza. Se reclamaba cambio y cambio ha habido. Puede haber un buen presidente de Gobierno. Y un partido que fomenta la regeneración democrática ha dado el paso adelante que necesitaba.
Estamos ante la hora de la sensatez. Como muestra el que se pueda lanzar un esperanzado ‘viva España’ en un 20-N y nadie tenga por qué ver en él sino una apuesta por más democracia.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA
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