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Democracia es vencer

Miguel Ángel Malavia 12 Ene 2015 - 19:10 CET
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Soy cristiano, por lo que no me apearé nunca de lo que creo que es más que una utopía: el hombre es bueno por naturaleza. Aunque hay excepciones, claro. Mis valores son los de Occidente, pese a que haya gobiernos, empresas y desalmados occidentales que desestructuren países reducidos a “gangas comerciales”. Sin embargo, la inmensa mayoría de las personas que componen nuestra sociedad son gente corriente y decente. Lo mismo que en los países mayoritariamente islámicos, hindúes, budistas o aquellos en los que lo más significativo es carecer de credo. La gente es más normal de lo que creemos.

La amenaza está en los minoritarios intolerantes. Hoy, el cáncer está en el fundamentalismo religioso. Pero no es solo que haya grupúsculos que en Occidente difundan el yihadismo desde minaretes desnortados y haya autóctonos que capten terroristas para la “guerra santa” bajo la bandera del Estado Islámico. Esa misma enfermedad está arraigada y sacude con mucha más fuerza en varios países en África y Asia. Ahí no basta con ser musulmán. Si eres chiíta, te pueden hacer la vida imposible los sunitas. Y viceversa en otros países marcados por la otra mayoría que solo se diferencia de la “opuesta” por su interpretación del Corán. Se trata del triunfo del absolutismo de una fe, que no acepta ni a su hermana melliza.

En Occidente, pese a padecer gobiernos tantas veces más corruptos y desalmados que los que sufren en el mal llamado Tercer Mundo, la responsabilidad está en la ciudadanía. Al absolutismo de una fe que en el fondo niega a Dios (en toda religión Dios es amor), solo podremos responder con más libertad, más igualdad y más fraternidad. Con una auténtica democracia. En definitiva, a los héroes de Charlie Hedbo, que hicieron de París la capital de la libertad de expresión, no les podemos honrar con Frentes Nacionales, “los de mi cultura primero”, #StopIslam ni ridiculeces perversas. La clave está en el respeto y en la aplicación tajante de la ley: ahí sí, sin concesiones. Incluso yendo más allá de la ley cuando sea necesario ante determinados colectivos e individuos sospechosos. Si queremos seguir siendo nosotros (gente corriente y decente), no podemos ser como ellos. Ya nos habrían vencido.

PD. Artículo publicado en Cuadrilátero 33, dentro del combate ‘El yihadismo vuelve a actuar en Europa.

MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito ‘Retazos de Pasión’, ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno’ y ‘La fe de Miguel de Unamuno’.

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