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Alacena de las Monjas

09 Dic 2010 - 16:02 CET
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El gran Carlos Cano lo susurró, con su guitarra, por todos los rincones del mundo: «Alacena de las monjas, que te dan gloria bendita». Era algo más que una canción. Esa mítica y entrañable «Alacena de las monjas» existe, está en la tierra de Carlos Cano, Granada, y continúa cumpliendo su promesa de ofrecer gloria bendita.

A mí me enamora siempre que voy porque no pierde su aire intimista y austero de antiguo convento, y entre sus paredes y celosías me imagino a las hermanas de Santa Rita yendo y viniendo cargadas de azúcar para hacer almíbares, de almendras y de piñones, de trozos de calabaza, y el torno girando y girando al ritmo de «Ave María Purísima» y de «Sin pecado concebida».

La Alacena de las Monjas está en una de mis plazas favoritas, una plaza que parece italiana más que granadina, pequeña, coqueta, con una luz tamizada por las hojas de los árboles y el suelo, en esta época del año, alfombrado de dorado.

Y frente a la Alacena, «La Casa de los Tiros», el fabuloso palacete de los Granada Venegas, linaje que comienza con Pedro de Granada (Cidi Yahya) noble descendiente de Yusuf IV, casado con Cetti Meriem, que cambió su nombre por el de María Venegas una vez reconvertida al cristianismo junto a su marido.

La Casa de los Tiros, hoy museo de la ciudad, guarda algunas claves para entender mejor Granada. El lema del palacete, «El corazón manda», está escrito en la fachada bajo una espada que toca, con la punta, un corazón tallado en piedra. Y en ese entorno, la Alacena de las Monjas es el remanso de paz para disfrutar de una excelente cocina con una carta reducida pero de calidad y un servicio excelente.

El comedor del sótano, a modo de cueva, no ha perdido ese encanto inmortalizado por Carlos Cano que, con su voz personalísima, dejó dicho para la eternidad: «Alacena de las monjas, que te dan gloria bendita, pastelillos de toronja, y dulces de leche frita, se dice que fue la virgen que en sueños se apareció, a la madre superiora y esta receta le dio: medio kilo azúcar blanca, agüita del avellano, y al perol la calabaza… tres salves y un padre nuestro y la gracia de tus manos».

Alacena de Las Monjas
Plaza Padre Suárez, 5
Tel 958 22 95 19 ‎. Granada
www.alacenadelasmonjas.com

 

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