Todo ha sido gracias a Erin Van Oordt, una voluntaria de Grand Rapids, Michigan, que conoció al niño de siete años Jenri cuando estaba por un viaje de trabajo en Guatemala:
«Había algo especial en él desde el principio. Yo empecé a hablar con él pero no me entendía. Yo sabía que mi español no era tan malo, así que empecé a preguntar por ahí y me dijeron que desde que nació no escuchaba nada. Entonces dije que eso lo teníamos que resolver, y fue entonces cuando empezamos todo el proceso», comenta Van Oordt en ‘wane.com‘, según recoge ‘El Mundo‘.
TARJETA MÉDICA
El caso es que merced a los esfuerzos de esta mujer el pequeño pudo viajar a EEUU con una tarjeta médica, consiguiéndose así que le realizaran un implante que le permitió oír por vez primera a sus padres a través de Skype.
Ahora el niño se quedará en el país aprendiendo a comprender lo que escucha. Erin Van Oordt está encantada:
«Cuando vi que me oía tuve un flashback. Volví a la primera vez que le conocí, cuando no me oyó. Ahora todo lo que hemos hecho en los últimos tres años ha merecido la pena».
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