Una tradición, implantada durante la Guerra Fría, dicta que uno de los miembros del Gobierno estadounidense no esté nunca presente en ciertos actos del presidente o del Congreso, para evitar que EEUU quede totalmente descabezado en caso de un atentado masivo.
Más en EEUU
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home